NICOLE GUARDIOLA – El País, Lisboa – 08/12/1984

La policía portuguesa investiga las posibles ramificaciones en Portugal de la organización Edelweis después de que el pasado día 4 fueran detenidos en Lisboa el jefe y otras tres personas pertenecientes al grupo, que iniciaba a jóvenes en prácticas homosexuales. Según parece, los detenidos, que permanecerán en las cárceles portuguesas hasta que la justicia lusa se pronuncie sobre la demanda de extradición, aún no formalizada por las autoridades españolas, eligieron Portugal por tener en este país posibles puntos de apoyo.Los detenidos están en los calabozos de la policía judicial portuguesa. Según se ha podido saber ahora, hasta el momento de su detención los cuatro españoles se hallaban hospedados en una casa particular, perteneciente al dueño de una pensión de la plaza del Campo Pequeño, de Lisboa. La policía portuguesa, tras la detención de los españoles, llamó a declarar a este propietario con el fin de establecer su relación con los detenidos.

El mismo día 4, los cuatro detenidos comparecieron ante el Tribunal de Apelación de Lisboa, que confirmó su prisión preventiva al haberse recibido una orden de busca y captura dictada por un juzgado de instrucción de Madrid, cursada a través de Interpol.

El canciller del consulado español en Lisboa mantuvo una entrevista con dos de los detenidos, Eduard o González Arenas y Carlos de los Ríos, en los calabozos de la policía judicial. Los otros dos detenidos, Rafael Javier Bueno Huertas y Antonio Gutiérrez, no quisieron hablar con el representante del gobierno español.

Según informó el canciller, González Arenas protestó por su detención y alegó que no había cometido ningún delito en Portugal. El detenido manifestó que desconocía las acusaciones que pesaban contra él y fue informado de la orden de busca y captura dictada desde Madrid, base de operaciones del grupo.

Los detenidos no han solicitado aún los servicios de ningún abogado pero han manifestado su intención de escoger un letrado portugués para que les defienda, después de declinar el ofrecimiento del consulado español.