La policía busca a cinco miembros de la organización paramilitar Edelweis por corrupción de menores

El País, Madrid – 28/11/1984

Fuentes oficiosas de la Dirección General de la Policía confirmaron ayer que existe orden de busca y captura contra cuatro miembros de la organización paramilitar Edelweis, y también contra el cerebro del grupo, Eduardo González Arenas. Están acusados de realizar prácticas homosexuales con niños y adolescentes, a los que reclutaban para actividades de montañismo y aire libre.Los cuatro jóvenes buscados, huídos en paradero desconocido, son Carlos de los Ríos, de 23 años; Ignacio de Miguel García-Más, de 18; Rafael Bueno Huertas, de 19, y Antonio Gutiérrez, de 20 años.

Eduardo Gómez Ballesteros, de 20 años de edad, detenido el pasado viernes en relación con este caso, abandonó ayer los juzgados de la plaza de Castilla, al obtener la libertad provisional, según informó su padre. Los familiares de Gómez Ballesteros abonaron una fianza cuya cuantía no se conoce. José Garrido Gil, otro de los detenidos en relación con el mismo asunto, continuaba ayer en la prisión de Carabanchel.

Se desconoce la situación del tercer detenido, José Iriarte Zabala. Un portavoz de la Dirección General de la Policía manifestó ayer que el titular del Juzgado de Instrucción número 25, Juan Miguel Esteve, ha prohibido a la policía facilitar información sobre el caso.

Eduardo González Arenas, de 38 años, está considerado por la policía como el principal responsable de la organización. Ha estado detenido en tres ocasiones -dos en Madrid y una en Alicante- acusado de corrupción de menores y promoción de grupos de ideología nazi.

Delito de corrupción

El 26 de marzo de 1982 González Arenas ingresó en la madrileña prisión de Carabanchel, procesado por corrupción de menores por el Juzgado de Instrucción número 12, que le impuso una condena de seis años y seis meses. González Arenas salió en libertad el 1 de junio de 1983, tras beneficiarse de dos indultos aplicados a los reclusos comunes. En mayo de 1976 ingresó en la misma prisión acusado de corrupción de menores, pero fue puesto en libertad por falta de pruebas a los seis meses.Unas 30 familias con hijos afectados por la organización Edelweis, residentes en la zona madrileña de Retiro, prestaron declaración la semana pasada y se personarán en el sumario para ejercer la acusación privada. Los muchachos, a los que se decía que iban a formar un grupo guerrillero de altos y nobles ideales, participaban en excursiones y acampadas uniformados de color caqui.