EFE – Madrid – 11/10/1991

La Audiencia Provincial de Madrid ordenó ayer el ingreso en prisión del líder de la secta Edelweiss, Eduardo González Arenas, Eddie, minutos después de haber terminado el juicio, lo que hace prever una sentencia condenatoria. Poco antes de terminar la vista, Eddie dijo: “Si hay algún culpable soy sólo yo y no ninguno de mis companerosHacia las nueve de la noche de ayer, el presidente de la sección decimosexta de la Audiencia Provincial de Madrid anunciaba la conclusión del juicio contra los 11 presuntos dirigentes de la secta con el consabido “visto para sentencia”.

Nueve de los procesados -uno ya fue absuelto el miércoles- se marchaban para sus casas, mientras Eduardo González Arenas permanecía en la sala a la espera de la deliberación del tribunal. “Confío en la justicia”, dijo. El tribunal decidió finalmente su encarcelamiento.

Durante la sesión de ayer por la tarde leyeron sus informes los abogados defensores de José Garrido Gil, Juan Iriarte y Javier Marcos, quienes pidieron la libre absolución de sus defendidos y, alternativamente, penas mínimas con atenuantes. Todos ellos cargaron sobre Eddie la responsabilidad de los ocurrido en Edelweiss.