JULIO M. LÁZARO – El País, Madrid – 08/10/1991

Carlos de los Ríos, considerado el lugarteniente del líder de Edelweiss, Eduardo González Arenas, Eddie, se desmoronó ante el tribunal y confesó haber mantenido relaciones homosexuales con otros miembros de la secta y con menores de edad. Concluida la prueba testifical en la que 23 antiguos niños del grupo han acusado a Eddie y a sus guardias de hierro de someterles a servicios sexuales, De los Ríos dijo sentirse “atormentado” y se desdijo de la declaración de días atrás en la que negó cualquier atisbo de homosexualidad en Edelweiss.

Cuando a Carlos de los Ríos le interrogaron el pasado 24 de septiembre sobre comportamientos homosexuales dentro de Edelweiss, respondió que nunca había visto nada ni tampoco había observado “ningún comportamiento anormal o sexualmente desviado de Eddie”. En la misma declaración, De los Ríos negó otras acusaciones, como la de haber “intentado penetrar” a F.R.F., haber masturbado a R.P., haber impartido charlas de iniciación a la homosexualidad a L.D. e incluso haberle desvelado a D.P. que las historias de planetas “eran una farsa”.Ayer, después de que 23 de los antiguos niños de Edelweiss desfilasen ante el tribunal acusando a Eddie y a los otros mandos de la secta de iniciarles en las relaciones homosexuales, Carlos de los Ríos se decidió a cantar de plano, sin ninguna pretensión de beneficiarse, según dijo. En su nueva declaración, afirmó que en Edelweiss las relaciones homosexuales con niños eran “normales y naturales, algo habitual”.

Aunque aseguró que nunca había tenido relaciones homosexuales con Eddie, dijo que “hubiese sido un honor si Eddie me hubiera hecho más caso”. “No se lo hizo conmigo, pero me hubiera gustado estar más cerca del líder, del mesías”, añadió en tono crispado

Obligado a prostituirse

De los Ríos no quiso inculpar a ninguno de los otros procesados y centró sus acusaciones en Eddie, quien le obligó, según dijo, a robar 100.000 pesetas con las que viajaron a Italia. “En Roma, Eddie me obligó a prostituirme con un señor que nos daba casa y comida”.”Eddie siempre buscaba demostrar que era el más fuerte y el que más niños se podía llevar a la cama. Por eso, cuando descubrió que yo tenía una relación de amistad profunda con uno de los procesados, me obligó a tener nuevas relaciones para que todos supieran quien mandaba”.

De los Ríos dijo haber mantenido divergencias con Eduardo González Arenas, Eddie, por “verse obligado” a mantener relaciones con niños y por motivos económicos,.

Asimismo, De los Ríos negó haber sido el segundo en Edelweiss, -tal como le han señalado todos los testigos y algunos de los procesados-, ya que “el único que toma decisiones en el grupo era Eddie”. “Harto, cansado y desmoronado”, De los Ríos lamentó haber perdido diez años de su vida con una historia que atribuyó a la aparición de Eddie cuando a los 12 años quedó huérfano de padre, su madre estaba prácticamente ciega y Eddie se le presentó “como un salvador”.

El perito y catedrático de Psiquiatría Enrique Rojas ilustró al tribunal, a propuesta de un defensor, sobre la influencia de los líderes de las sectas. El juicio se reanudará mañana con los informes finales