EFE – Sevilla / Madrid – 30/11/1988

La policia detuvo ayer en Madrid y Toledo a dos personas relacionadas con una presunta secta de prácticas sadomasoquistas, llamada “Comunidad del Espíritu del Gran Águila”, cinco de cuyos miembros -cuatro mujeres y un hombre- fueron detenidos el pasado día 21 en la playa de Mazagón (Huelva). Según la Dirección General de la Policía la persona detenida en Madrid es José Manuel Sánchez Palancar, de 31 años, administrativo de la Telefónica y esposo de Rosa María Lima, fallecida el pasado 28 de agosto por las numerosas heridas y quemaduras ocasionadas por presuntos actos sadomasoquistas.La persona detenida en Toledo es Soledad Loma Herrero, profesora de química.

Cuatro de los detenidos, entre los que se encuentra la arquitecta madrileña Emilia Gallego Valdés, de 33 años, permanecen incomunicados en la prisión provincial de Huelva, mientras que una quinta, Ana Camacho Carrasco, ha sido trasladada a Sevilla. Según la policía, esta última mujer, ATS de profesión, era la jefa del grupo y la encargada de aplicar a los demás miembros de la secta los castigos físicos.

Los restantes detenidos -supuestamente relacionados con la muerte de Rosa María Lima, con quien convivían, a principios de septiembre-, han sido identificados como María Asunción Muñoz Álvarez, natural de Plasencia (Caceres), de 40 años y secretarla de profesión, Fernando Alsasa Pernau, natural de Madrid, y María Luisa Camacho Carrasco, nacida en Bollullos (Huelva). Los cinco ocupaban tres pequeños apartamentos, llamados La Niña, La Pinta y la Santa María, de la calle Gran Almirante Cristobal Colón, en la urbanización Ciparsa.

Según la policía, los detenidos formaban parte de una organización, con ramificaciones internacionales, que posee varias sedes en España y en la que están implicadas otras personas de “alta condición social”. Los siete presuntos miembros de la secta fueron detenidos por orden del titular del juzgado de Instrucción de Moguer, acusados del delito de asociación ílicita, dentro de las actuaciones iniciadas tras la muerte de Rosa María Lima.