AGENCIAS, – Filadelfia, El País, 16/05/1985

Dos niños y una mujer se encuentran entre las seis víctimas mortales provocadas por el asalto policial, el pasado lunes, contra el edificio en el que se atrincheraban varios miembros de la secta Move, en Filadelfia, Estado norteamericano de Pensilvania. La policía lanzó una bomba que provocó el incendio de 60 casas.

La polémica actuación de la policía, después de largos y violentos enfrentamientos, lo único que consiguió fue la muerte de seis miembros de la secta y dejar sin vivienda a 250 inocentes que tuvieron que ser alojados en una iglesia y atendidos por la Cruz Roja.Mientras la policía continuaba sus investigaciones, un responsable de los bomberos, Willian Richmond, declaró que los cuerpos encontrados eran los de «dos hombres, una mujer y una niña», y que había también restos que parecían corresponder a otro adulto y, al menos, a otro niño. Richmond precisó que ninguno de los cadáveres había podido ser identificado. Tres de los cuerpos fueron encontrados en el sótano fortificado de la casa, según la policía. No se descarta el hallazgo de nuevas víctimas.

El alcalde de Filadelfia, Wilson Goode, de raza negra, como los integrantes de Move, justificó el comportamiento de la policía al afirmar que primero se intentó alcanzar una solución pacífica, e indicó que, de repetirse el hecho, «harían lo mismo».

Move promueve el retorno a lo natural y rechaza la sociedad moderna. En el caso del grupo de Filadelfia fueron sus vecinos los que denunciaron las condiciones insalubres en que vivían, así como su actitud violenta.