EFE – Río de Janeiro – 04/01/1996

El pastor disidente de la Iglesia Universal del Reino de Dios, Carlos Magno, ha contado con gran lujo de detalles la manera en que presuntos narcotraficantes del cartel de Medellín donaron a esta secta evangélica un millón de dólares para la compra de la cadena brasileña de televisión Record. Ha explicado que él mismo acudió con otros líderes a Bogotá para recoger el dinero en diciembre de 1990: 700.000 dólares (86 millones de pesetas) y un saco de diamantes. Después, otros pastores se trasladaron a Colombia para recoger 300.000 dólares (37 millones de pesetas).En un vídeo mostrado por Magno se ve además a Macedo enseñando a sus subalternos cómo deben tomar el dinero de los fieles y disfrutando, después, con avaricia cuando cuenta los billetes recaudados. Dinero recaudado por el que no ha pagado impuestos en Brasil; se calcula que debe a la Hacienda Pública unos cinco millones de dólares. La policía federal brasileña, investiga si el de grupo utiliza su condición de iglesia para desviar recursos hacia el extranjero.