Cadena SER (España), Ignacio San Martín, 27.01.2016

Los procesados, un hombre, el supuesto líder de la secta y principal autor de los abusos y tres mujeres, dos de ellas familiares de la víctima.

Ellas han negado pertenecer al grupo religioso y de meditación en cuyo entorno supuestamente ocurrieron los hechos. No hubo relaciones sexuales entre ellos, como dice la calificación de la fiscalía, y menos aún participaron en la iniciación a ritos de esa índole con la pequeña de 13 años, sobrina y prima de dos acusadas. El acusado sí admite ser un líder en la meditación y enseñanzas religiosas pero desvinculándose completamente de cualquier práctica sexual.

También ha declarado la supuesta víctima que se ha reafirmado en su denuncia. Un grupo espiritual liderado por el acusado como gurú seguido sólo por mujeres. Fueron su tía y su prima las que la integraron en el grupo y cuando cumplió 13 años comenzaron los abusos de todo tipo hasta que cumplió 17 años y se desvinculó de la secta. No denunció antes por miedo. En esos cuatro años siempre pensó que lo que hacía y obligaban a hacer es lo correcto.

A los acusados se les imputan varios delitos de abuso sexual continuado y de corrupción de menores. Para el cabecilla del grupo el ministerio público pide 9 años de cárcel, 4 para las otras tres procesadas