ABC (España), 24.01.2016

Cuatro personas -un hombre y tres mujeres- presuntos miembros de una secta se enfrentan a una petición fiscal de 21 años de cárcel por abusar supuestamente de una menor desde que tenía 13 años cuando participaba ella y otras personas a unas charlas y enseñanzas sobre temas supuestamente religiosos.

Estos abusos se prolongaron durante varios años «y la menor lo soportó ya que los procesados le manifestaban que era lo correcto y porque tenía miedo al castigo divino», según el relato fiscal, al que ha tenido acceso Efe.

Las reuniones se celebraban en un piso de la abuela de la víctima, en la barriada Nueva Málaga, en Málaga capital.

Presuntamente se encontraban en el piso para dar charlas y enseñanzas sobre temas religiosos a los asistentes todos los fines de semana y «aprovechaban que la menor acudía a casa de su abuela con gran frecuencia, y prácticamente todos los fines de semana».

La menor a fin de ser iniciada en las practicas sexuales del grupo formado por los procesados empezó a ser vestida con trajes cortos, ajustados, transparencias y tacones «a fin de satisfacer al procesado, al tiempo que le manifestaba que éste era el único hombre para ella», según la acusación pública.

En un determinado momento este procesado empezó con ánimo libidinosos a cometer abusos sexuales, interviniendo en tales prácticas sexuales la prima de la menor, también procesada, para prepararla y darle confianza.

Además, a los pocos días también participaron las otras dos acusadas, una de ella tía de la víctima, manteniendo relaciones todos los procesados entre sí delante de la menor.

Esto causó «un indudable perjuicio en el desarrollo evolutivo», sufriendo un daño psicológico que ha necesitado tratamiento.

En noviembre del 2003, «considerando que la menor ya estaba preparada», el acusado tuvo relaciones con la niña, situación que se prolongó durante varios años y la menor soportó ya que los procesados le manifestaban que era lo correcto y porque tenía miedo al castigo divino si dejaba de acudir a esa casa.

A todos los acusados se les acusa de un delito continuado de abuso sexual y de corrupción de menores y se solicita para el hombre, nacido en Brasil, nueve años de prisión y para las tres mujeres, cuatro años de cárcel, así como que indemnicen a la víctima con 30.000 euros por las secuelas y el daño moral.

El juicio está previsto que comience el próximo miércoles en la Audiencia Provincial de Málaga.