El Comercio (España), M.Antuña, 9.10.2012

Se llama Ignacio González de Arriba y se ha convertido en el líder de una secta afincada en Nuevo Laredo, en México, que promete un sinfín de milagros, acepta la poligamia y, según denuncia la prensa mexicana, expolia a sus seguidores cantidades ingentes de dinero. El nombre de este nuevo Mesías, que según dejó escrito en la web es técnico en Informática y Telecomunicaciones, hipnólogo clínico, remite inevitablemente a Gijón, la ciudad en la que ejerció y en la que empezó a trabajar en la bioprogramación, una técnica que permite desarrollar la mente y obra esos milagros que vende a sus fieles.

La revista ‘Interviú’ sacaba ayer a la palestra informativa nacional un asunto conocido por la prensa mexicana. Hace ya varios meses que ‘El Universal’ denunciaba en un reportaje los abusos de los Defensores de Cristo, que así se llama su supuesta secta, con página web, como el propio González de Arriba, conocido como Maestro Fénix. Narraba la publicación mexicana la historia de Olivia del Castillo, una mujer que tras perder a un hijo de seis meses, creyó las promesas de la organización e ingresó en su Centro de Bioprogramación, a través de la se que busca evitar el dolor, mejorar la autoestima y las relaciones familiares.

El fiasco llegaría más tarde para ella, que acabó diciendo adiós después de conocer el funcionamiento de una organización que tiene sus propios elegidos, los que serán capaces de curar el cáncer, de hacer exorcismos, de conseguir, en definitiva, un doctorado en metafísica teológica. Claro que más allá de lo espiritual, hay aspectos de índole carnal que también descubrió la joven Olivia. Como que Ignacio tiene dos esposas, una brasileña y una mexicana. Y no solo eso, porque según revela ‘Interviú’, también cuenta con concubinas, con las que también se acostaría; con concubinas-putas, que además de con él deben tener sexo con otros hombres a cambio de dinero y por último, las putas, que únicamente se encargan de recaudar dinero pero con las que el líder no tiene ningún contacto. Y es que el sexo es para ellos una forma de obtener energía y ganar vida. Es curioso cómo ya tiempo atrás dejó escrita en la red una interesante reflexión sobre la poligamia basada en sus lecturas bíblicas, porque González de Arriba también se dice experto en el tema formado en Estados Unidos. «Y es que si tener varias esposas es pecado, entonces Abraham, Isacc y Jacob eran Pecadores! Y eso sería contrario a las enseñanzas de Cristo. Por lo tanto, todo parece apuntar a que según la Biblia, las enseñanzas de Cristo, las constumbres de los Patriarcas y las enseñanzas de Moises (…), resulta que estar casado con varias mujeres es licito!», dice en un artículo en el que ubicaba su domicilio en Álvarez Garaya -donde tiene sede la empresa Fénix Corp SL-. Claro que también lideró la empresa Market 2000, acusada de fraude a través.

El caso es que la Red de Apoyo a las Víctimas de las Sectas ya ha denunciado ante la Procuraduría General de México a Ignacio González de Arriba y sus colaboradores por defraudación ilícita, inducción a la prostitución, tráfico de mujeres y de órganos, ejercicio ilegal de la medicina y reducción a la servidumbre. Entre sus discípulos, Tito Mernissi, que presenta así al autoproclamado Jesucristo gijonés: «El Tiempo anunciado en las Profecías se ha cumplido, y Cristo ha venido al mundo tal y como anunció que volvería, «disfrazado como ladrón en la noche» (Lucas 12:35-40), disfrazado del Doctor Ignacio Gonzalez de Arriba. Pero yo soy Testimonio, junto con más de 200 personas que estuvimos aprendiendo de él físicamente en la Universidad de Torreón, en Coahuila, Mexico, que Ignacio González es Cristo, pues allí vimos Todos cómo realizaba un milagro tras otro. Allí vimos cómo ante nuestros ojos curaba a paralíticos, expulsaba demonios, hacía caer lluvia y granizo en medio del desierto en pleno verano, vimos como ante nuestros ojos transformó más de 300 kilometros de desierto en pura pradera llena de verde, le vimos curando cáncer, le vimos dando corazones nuevos a enfermos desahuciados, le vimos transformar un líquido en otro y hasta le vimos resucitar a muertos». Ahí es nada.