La Nueva España (España), 14.10.2012

La Procuraduría General de la República de México sigue la pista a Ignacio González de Arriba, un gijonés afincado en la localidad fronteriza de Nuevo Laredo que se hace llamar «Maestro Fénix» y que dirige la secta autodenominada «Defensores de Cristo». Se presentó hace meses denuncia contra González de Arriba y sus lugartenientes por los supuestos delitos de asociación ilícita, defraudación, inducción a la prostitución, tráfico de mujeres y de órganos, ejercicio ilegal de la medicina y reducción a la servidumbre.

Los orígenes de esta organización se remontan al inicio de la década del 2000 y conducen a una oficina situada en el séptimo piso de un edificio de la gijonesa calle Álvarez Garaya, donde el «nuevo Mesías» instaló la sede de la empresa Fénix Corp SL, que en el Registro Mercantil figura como dedicada al comercio al por menor de libros, periódicos, artículos de papelería y escritorio y artículos de dibujo y bellas artes. Constituida en noviembre de 2001, en esa época su administrador único ya se «vendía» en páginas web que circulaban por la red como llamado a una «gran obra» de tintes planetarios: «Soy el Dr. Ignacio González de Arriba, y en internet se me conoce bajo el sobrenombre de Maestro Fénix. Mi libro «Manual Samurái» ha superado los cuarenta millones de copias, generando un nuevo concepto de ver el «e-commerce» como una filosofía de vida basada en el honor, la honradez, la honestidad y la buena voluntad. Soy técnico profesional de grado superior en Telecomunicaciones y en Informática, siendo el primero de la primera promoción en España (Europa). Soy sacerdote cristiano, tengo un doctorado en Estudios Bíblicos (California, USA), y he obtenido el diploma de «Doctor of Divinity», el máximo grado que se puede obtener en estudios sobre religión. También soy hipnólogo clínico y ejerzo como terapeuta en Gijón (Principado de Asturias, España)».

Amparado en ese «currículo» proponía, a través de internet y de una fórmula de su invención que denominaba la «bioprogramación», la posibilidad de hacer millonarias a 500 personas, a las que ofrecía, desde su sede gijonesa, convertir 3.000 dólares en 7 millones en sólo cinco días. «Fénix» definía a la bioprogramación, de la que se consideraba principal gurú, como una «tecnología única capaz de convertir a una persona normal en un triunfador». En esta empresa de Gijón, cuya sede ocupa actualmente una gestoría que nada tiene que ver con el líder de los «Defensores de Cristo», figuran como administradores González de Arriba y Belén Rodríguez Murias, con la que al parecer estuvo casado.

El Registro reconoce otra empresa en Gijón de la que González de Arriba es administrador único, Proyecto Market 2000, con sede en la calle Eulalia Alvarez, 1, y fundada el 1 de enero de 2000. La actividad de esta firma se relacionaba con servicios de tecnologías de la información e informática. En internet abundan las quejas por estafa por un curso que vendía «a precio de oro» para hacerse rico a través del comercio electrónico.

Precisamente, Ignacio González de Arriba vivió junto con su mujer un tiempo en la misma calle Eulalia Álvarez, en el número 1. De hecho, estableció la empresa en un primer momento en un bajo frente a su portal, para trasladarla después a su propio domicilio. Desde hace años no vive ya en ese inmueble. Respecto a la sede de Fénix Corp, en Álvarez Garaya, la abandonó de un día para otro en 2005.

Quienes trataron con él lo califican de «algo raro». Algunos se sorprendían de que con su juventud, apenas un veinteañero por aquel entonces, se moviese con «tanto desparpajo» en los negocios. De hecho, destacan su «labia» en las distancias cortas. Hasta hace unos pocos años seguían llegando cartas a los domicilios sociales de sus empresas. Muchas, procedentes del extranjero y, algunas, de la Agencia Tributaria.

Ciertamente, Hacienda estuvo detrás de Ignacio González de Arriba, dado que Fénix Corp no hacía frente a sus deudas con la Administración. Ante la imposibilidad de notificar esta situación a la empresa, la Agencia Tributaria inició en 2005 la derivación de responsabilidad subsidiaria a su administrador, González de Arriba. Curiosamente en 2005, mismo año en el que el «Maestro Fénix» voló de su nido en Álvarez Garaya. Sus dos empresas, tanto Fénix Corp como Market 2000, aparecen además en situación de cierre registral. Esto es, al no presentar sus cuentas anuales, algo obligado para mantenerse en el Registro, se les canceló su inscripción en el mismo.

El «Fénix» sobrevoló después el Atlántico para anidar en México, donde se reencarnó en el Mesías. Ahí fundó su secta, cuyos seguidores creen que González de Arriba es Jesucristo en su segunda venida al mundo. «Vimos ante nuestros ojos cómo curaba paralíticos, expulsaba demonios, hacía caer lluvia y granizo en medio del desierto en pleno verano, cómo transformó más de 300 kilómetros de desierto en pura pradera llena de verde, le vimos curar cáncer, dando corazones nuevos a enfermos desahuciados, le vimos transformar un líquido en otro y hasta resucitar a los muertos», aseguran sus lugartenientes. Y todo, «en frente de más de 200 testigos, entre los cuales había veinte doctores y científicos de varias especialidades, así como un notario».

Otros muchos, sin embargo, le acusan de traficar con prostitutas y hay quien asegura en internet que su hermano está desaparecido después de irse a Nuevo Laredo con los «Defensores de Cristo». La Justicia está detrás de ello. El Mesías de Álvarez Garaya tiene mucho que explicar.