Investigan a secta por abuso sexual infantil

Diario de Juárez (México), 24.08.2017

Autoridades que investigan una secta paramilitar cristiana por abuso sexual infantil señalaron que están indagando si el grupo de Nuevo México trajo a los niños ilegalmente al país.

Ex miembros del grupo dijeron que los líderes los mantuvieron a ellos y a los niños viviendo en “esclavitud” en el complejo de la secta.

Tony Mace, sheriff del Condado Cibola, comentó ayer que los investigadores encontraron numerosos niños durante una redada que se efectuó el domingo en los Cuerpos Armados de Entrenamiento Agresivo para Misiones de Cristiandad, en Fence Lake, que se ubica en un lugar remoto.

Se desconoce de dónde exactamente vinieron los niños porque al parecer, la secta impidió que los miembros reportaran los nacimientos a los oficiales estatales, dijo Mace.

Un ex integrante de la secta dijo que el grupo trajo ilegalmente a Estados Unidos por lo menos a un niño de una de sus misiones en el extranjero, que de acuerdo a su sitio en la web opera en África, India y Filipinas.

“Los niños fueron entrenados para evitar hablar con las autoridades y ocultarse de ellas”, comentó Mace.

Durante la redada, las autoridades arrestaron a tres miembros de la secta en relación con la investigación sobre el abuso infantil y el abuso sexual de infantes.

Un ex miembro del grupo fue arrestado en Truth or Consequences, Nuevo México.

Una de las líderes de la secta, Deborah Green, fue arrestada por cargos que incluyeron el no haber reportado el nacimiento, abuso infantil y penetración sexual de un menor.

Peter Green, también conocido como Mike Brandon, enfrenta 100 cargos de penetración sexual criminal contra una menor, ya que se sospecha la violación de una niña “por lo menos cuatro veces a la semana” desde que tenía 7 años, de acuerdo a los documentos de la Corte.

Joshua Green, hijo de los fundadores de la secta, Deborah y James Green, fue acusado de no reportar un nacimiento.

Stacey Miller enfrenta un cargo de abuso intencional de menores de 12 a 18 años, soborno de un testigo y por no haber reportado un nacimiento.

En un comunicado, el grupo catalogó los alegatos como “totalmente falsos”.

“No sabemos quiénes son todos los acusadores, aunque las acusaciones son sólo repeticiones de antiguas mentiras que han sido investigadas y han demostrado ser ataques maliciosos en contra de un ministerio legítimo”, dice el comunicado.

La redada siguió a una investigación de dos años de la secta por la Oficina del Sheriff del Condado Cibola en relación con la muerte de Enoch Miller, de 12 años, el hijo de Miller, en el 2014.

Mace comentó que los ayudantes del sheriff llegaron sorpresivamente al complejo de la secta en Fence Lake durante los servicios religiosos para asegurarse que arrestarían a todos los miembros del grupo de una sola vez.

Dijo que las autoridades estaban preocupadas que miembros armados del grupo trataran de bloquear los arrestos.

El sheriff comentó que se encontraron armas y silenciadores que entregaron al Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos.

Ex integrantes del grupo dijeron que se sintieron aliviados al enterarse de los arrestos. Manifestaron que los líderes de la secta abusaron físicamente de miembros adultos y niños y los forzaron a trabajar en condiciones de esclavitud.

“Era esclavitud”, comentó Julie Gudiño, de 50 años, una integrante de la secta de 1984 al 2004. “Deborah Green me comentó que “Dios estaba enojado conmigo” y me hizo sacar la maleza, mover piedras y hacer todo tipo de trabajo físico como castigo”.

Gudiño comentó que Green retuvo a su hijo de 8 años y amenazó con dañarla si ella no terminaba sus tareas y posteriormente se enteró que los miembros de la secta habían abusado físicamente del niño.

“Me pegaron en la cabeza con una tabla”, dijo. “Me provocaron una cortada”, agregó.

La ex seguidora Maura Alana Schmierer comentó que fue forzada a vivir en un cobertizo sin baño y con poca comida.

Eventualmente escapó y demandó exitosamente a la secta en California antes de que los líderes reubicaran sus instalaciones a Nuevo México.

“Me da gusto saber que Deborah Green está en la cárcel, que es en donde debe estar”, comentó Carla Dechant Behr, cuyo hermano Chris Dechant fue un miembro de la secta que murió en el complejo en el 2013.

“Todo lo que han hecho es desbaratar familias y provocar dolor”.

La organización se describe a sí misma como “agresivos y revolucionarios por Jesús” y ofrecen un “paquete gratuito de municiones espirituales a cualquier persona que les escriba”.

Las fotografías en el sitio en la web del grupo muestran a miembros vestidos con ropa estilo militar y en misiones en África.

El sitio está lleno de lenguaje antisemítico e insultos contra los homosexuales y el matrimonio entre personas del mismo sexo, provocando que el Centro Legal de Pobreza en el Sur enlistara a los Cuerpos de Entrenamiento Agresivo Misiones de Cristiandad como un grupo racista.