Tribuna (Honduras), 29.06.2012

Los preparativos, en vísperas de la transformación de Jesús Miranda en un ser inmortal, continúan por parte de sus seguidores en el país, quienes aseguran que a partir del domingo todo cambiará en el mundo y quienes se burlaron o difamaron a su ministerio, Creciendo en Gracia, tendrán la recompensa merecida.

Los adeptos a la secta Creciendo en Gracia esperan transformarse en inmortales y que se cumplirán las promesas de su “apóstol”, José Luis de Jesús Miranda (atrás en el póster).

Explican que la fecha indicada es el 30 de junio del 2012, porque el 22 de abril de este año Jesucristo Hombre, como se proclama Miranda, cumplió los 66 años de edad y hace 42 meses se puso un plazo, para que ocurriera la transformación y vence mañana sábado.

Los adeptos a esta secta aseguran que está escrito por los profetas y el mismo Pablo que hasta Jesús de Nazaret afirmó que regresaría y fue así que en Ponce, Puerto Rico, en 1946, en un hogar humilde se manifestó el Señor por segunda vez, al nacer José Luis de Jesús Miranda.

Este hombre, considerado un “dios” por sus adeptos y un falso profeta para otros grupos de la sociedad, formó su ministerio el 17 de diciembre de 1973, en Puerto Rico, proclamando que el diablo no existe y que él se volvería inmortal para gobernar a todo el mundo.

Los seguidores afirman que al igual que Jesús de Nazaret, Miranda recibió persecución y padeció grandemente, porque hasta le restringieron la entrada a algunos países, como Honduras, pero junto a su ejército de adeptos siguieron llevando el mensaje que libera las mentes, así como tatuando a miles de personas con el número 666, considerado por muchos como el de la bestia.

“RAMERA”

En plena blasfemia a la Biblia, según otros religiosos, ellos aseguran que no es cierto todo lo que los libros rezan, ya que la maldad no existe, ni el pecado, mucho menos el diablo y que las religiones actuales se han aprovechado de la humanidad.

Para el sociólogo, Antonio Cruz, muchas religiones se aprovechan de las carencias de la población.

Para el domingo, un día después de la transformación, según sus adeptos, “la gran ramera (en alusión a la Santa Sede del Vaticano) arderá en llamas y será destruida, los medios de comunicación lo van a registrar en todos los idiomas y las naciones que simpatizaban con este sistema religioso, quedarán perplejos”.

En sus medios electrónicos de comunicación pronostican que los gobernantes de todas las naciones quedarán desorientados y sin rumbo, sin hallar una solución, mientras que los millones de seguidores de las tradicionales religiones y que hicieron caso omiso al llamado de Jesucristo Hombre, se lamentarán y llorarán.

El mundo entero se encontrará en un caos y la misma Tierra sufrirá las consecuencias de la desobediencia al evangelio de Creciendo en Gracia y por la mañana aparecerá Jesucristo Hombre, transformado luego de muchos sufrimientos y burlas, como lo profetizó el apóstol Pablo, según ellos.

Ellos predicen que al siguiente día de su transformación, nacerá un nuevo gobierno de justicia y equidad para las naciones, como un orden perfecto, al tiempo que los climas cambiarán, los límites volverán a establecerse, los animales convivirán libremente sin importar su especie, mientras que en las ciudades ya no habrá hospitales, las cárceles estarán vacías y todas las sinagogas serán destruidas de la faz de la Tierra.

Los seguidores de Jesús Miranda se preparan para mañana, cuando será el gran día del cambio del actual sistema mundial.

En sus creencias, la gente comenzará a vivir en perfecta armonía en el nuevo mundo de escogidos que habían sido predestinados para la nueva era y los que se marcaron con el 666 o “SSS” estarán con el “rey de reyes”, gobernando y todos serán convertidos en inmortales.

PELIGRO

En contraposición, para el sociólogo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Antonio Cruz, este tipo de mensajes representan un peligro para los creyentes de esa secta y sus familiares, porque no se sabe qué actitud puedan tomar al no suceder tales predicciones.

Indicó que el planteamiento de la llegada de un juicio final no es nuevo, ya que diferentes grupo religiosos lo han hecho históricamente, asegurando que viene el fin del mundo, al punto que hasta se ha dicho que los mayas lo predijeron para fechas cercanas.

“Todos los que han hecho este tipo de profecías han quedado burlados y se ha mostrado históricamente que son unos mentirosos, científicamente no está demostrado que el mundo se va a terminar, salvo cuando se terminen los recursos”, consideró.

Señaló que estos grupos religiosos se aprovechan de las carencias que tiene la gente, como la falta de seguridad, pobreza y otras que la administración del Estado no solventa y eso hace que a la población le parezca que quien tiene la respuesta a ese conjunto de problemas, son las sectas apocalípticas.

Cruz apuntó que son peligrosas estas profecías para las personas fanáticas, porque actúan de acuerdo a las ordenanzas de sus líderes, más aún cuando les aseguran que se van a convertir en seres inmortales.  Con todo, ha trascendido que los seguidores de Creciendo en Gracia se congregarán en sus salones en espera del supuesto cambio mundial.