Levante EMV, José A. Martínez, 28.03.2012

No era una secta sino un grupo donde se impartían terapias alternativas. Ésta ha sido la conclusión a la que ha llegado un juzgado de lo Penal de Benidorm para absolver de todos los cargos a los siete imputados que se sentaron en el banquillo por estos hechos. El fallo descarta que los acusados utilizaran técnicas de control de la personalidad o que se buscara una dependencia emocional de la líder del grupo para provocar que los denunciantes continuaran asistiendo a estos talleres. La sentencia relata que algunos de los afectados ya tenían problemas psicológicos antes de su llegada al grupo.

La Fiscalía solamente acusaba a la supuesta líder del grupo, V. A. R., alias Vibhuti, a la que reclamaba nueve años de cárcel, mientras que la acusación particular iba también contra otros seis miembros del grupo. Se les imputaban los delitos de asociación ilícita, lesiones psíquicas, intrusismo, estafa, apropiación indebida, contra la propiedad intelectual y contra los derechos fundamentales. El abogado defensor, Antonio Martínez Camacho, reclamaba la libre absolución al considerar que los acusados no habían cometido delito alguno. La juez Ángeles Pérez Botella, que estuvo como sustituta en el juzgado en el proceso, ha absuelto a los acusados de todos los delitos, en una sentencia que ha tardado más de nueve meses en salir a la luz. De todas maneras, el fallo no es firme y contra él cabe recurso ante la Audiencia Provincial.

El fallo sólo considera probado que la acusada entre los años 2001 y 2006 se dedicó a impartir de manera retribuida toda una serie de cursos y talleres que versaban sobre disciplinas comúnmente conocidas con el nombre de terapias alternativas, tales como el “reiki”, “hiperventilación”, “chakra breathing” o “aura soma”. Los cursos se daban tanto en la casa de ella, como en Extremadura e Ibiza. Según la resolución, todos asistían de forma voluntaria a estas sesiones con el objetivo de lograr la cura de sus problemas de salud físicos o psíquicos, el crecimiento personal y espiritual, e incluso la iluminación que la acusada les aseguraba.