La Verdad, Andrea Vicente, 28.06.2011

Ni son una secta ni hubo coacciones para que la gente permaneciera en los cursos que impartía la ‘Maestra’, según su versión. Los siete acusados de pertenecer a una supuesta secta desmantelada en Llíber en 2006 negaron ayer todos los delitos de los que se les acusa en la primera jornada del juicio celebrado en Benidorm.

La presunta líder de este grupo, Victoria A.R, fue la primera en declarar ante la magistrada del Juzgado de Instrucción número 3. Para ella, el Ministerio Fiscal pide nueve años de cárcel por causar a las tres víctimas que denunciaron una «grave socioadicción e importantes lesiones en su salud mental» utilizando para ello técnicas de «persuasión coercitiva» cuyo objeto era la «alienación y despersonalización de los adeptos, su aislamiento exterior y su control mental», según el relato del fiscal.

Los hechos habrían ocurrido entre 2001 y 2006, durante los cursos y talleres que impartía en su residencia de Llíber, un chalé en el campo que fue bautizado por el grupo como ‘La Nave’. La supuesta líder se habría enriquecido con estas prácticas en vez de proporcionar los beneficios terapéuticos prometidos a los alumnos, a juicio de la acusación.

Victoria A.R. negó ayer, en una declaración de más de dos horas, que ejerciera algún tipo de coacción sobre sus alumnos para que no abandonaran sus clases, que en todo momento todos eran libres para salir y entrar de los cursos, además de indicar que no encabeza una secta.

La principal acusada explicó también las prácticas o cursos que lleva a cabo en su vivienda o en otros lugares una vez al mes y por los que los alumnos pagaban una cantidad estipulada. Así, afirmó que ni en sus clases de ‘Reiki’, hiperventilación o ‘Rescate del niño perdido’ existe una manipulación de la mente de los que las practican y que ninguno de los participantes ha sufrido jamás lesiones, ni pérdidas de conciencia ni estados de shock, como corroboraron otros acusados.

Victoria A.R se negó a contestar a las preguntas de la acusación particular, como sí hicieron los demás, menos uno de ellos, quien supuestamente era el encargado de copiar música en CD y DVD para luego venderlos.

El Ministerio Fiscal acusa en su escrito a la supuesta líder, conocida como la ‘Maestra’ o ‘Vibhuti’, alegando que los otros seis acusados eran víctimas también de sus «técnicas manipuladoras» y estaban «controlados por ella». Pero la acusación particular sentó en el banquillo a los otros seis acusados por considerar que ejercieron el mismo papel. Así, para los siete, solicitan penas de más de cien años de cárcel por asociación ilícita, estafa, apropiación indebida, lesiones, delitos contra la propiedad intelectual y contra los derechos fundamentales.

Los seis corroboraron ayer las palabras de Victoria A.R. en sus declaraciones, negando la existencia de una secta y alegando que las víctimas participaban voluntariamente en los cursos y que los tres denunciantes los abandonaron cuando quisieron, como muchos otros.

Además desmintieron que durante la celebración de algunas de las sesiones espirituales se hubiera maltratado, insultado o vejado a ningún alumno, como así sostienen las víctimas. Los seis también coincidieron en que la grabación de cedés se hacía solo por encargo, que no era una práctica habitual y que sí sirvieron en una determinada ocasión para financiar la construcción de un pozo de agua.

Tras cinco horas de declaraciones, el juicio quedó aplazado para hoy, cuando declararán dos de las tres víctimas, ya que una ha fallecido. A ellos se suman una larga lista de testigos de la defensa. La acusación particular mantiene que a sus defendidos se les han causado lesiones y secuelas psicológicas.