El País, Sergi Castillo,  13.06.2006

La líder de la secta Amba, con sede en Llíber (La Marina Alta) y su principal colaboradora ingresaron ayer por la tarde en prisión tras prestar declaración en el juzgado de instrucción número siete de Dénia. El juez dictó prisión sin fianza para la principal dirigente, e impuso una fianza de 3.000 euros para su número dos, una mujer de origen suizo. Las otras tres personas detenidas quedaron en libertad provisional.

Tras prestar declaración, el juez ordenó el ingreso en prisión comunicada y sin fianza de una mujer, identificada como V.A.R., de 48 años de edad, a la que se considera líder de este grupo. También decretó prisión eludible bajo fianza de 3.000 euros para otra mujer, de nacionalidad francesa, identificada como N.C.H.H., de 48 años de edad, detenida en esta operación. Los otros tres presuntos integrantes del grupo, (R.G.A. varón, de 56 años, M.I.C.S., mujer de 44 años, y E.M.T.T., de 34) quedaron en libertad provisional sin fianza, con la obligación de comparecer quincenalmente en el juzgado para firmar. El procedimiento penal, abierto por el juzgado se sigue por los delitos de asociación ilícita, estafa y lesiones psíquicas, según informaron fuentes del TSJ.

Tras conocer la decisión del juez, el abogado de las detenidas, Francesc Ballester, anunció que interpondrá un recurso ya que según su opinión “todas las acusaciones se basan en el testimonio de una o dos personas que alegan lesiones psíquicas, pero es difícil probar que fueran por los cursos de meditación”. El representante dijo que “no existe tal secta”, sino “un grupo de personas que se reúne de forma voluntaria para realizar meditación”.

La investigación de la Guardia Civil arrancó a principios año cuando tuvo conocimiento de que varias personas tras haber sido sometidas, presuntamente, a técnicas de manipulación mental, sufrían graves secuelas psicológicas. La Guardia Civil, en una nota, explicó ayer que el grupo sectario, supuestamente “captaba a sus adeptos a través de cursos de Reiki, terapias naturales y métodos de sanación por medio de las manos, entre otras enseñanzas”. Estas técnicas son similares a las que habitualmente utilizan este tipo de colectivos, que captan a sus discípulos aprovechando momentos personales críticos, llevando a efecto actividades que les presentan como atractivas y en las que “el adepto consigue una inmersión tal que a menudo hace que llegue a abandonar su entorno más próximo, con ventas incluso de parte de su patrimonio en beneficio del líder”.

Una prestigiosa asociación española y especialistas en el estudio de grupos sectarios calificó las técnicas utilizadas por este colectivo como “técnicas de manipulación psicológica, catalogándolos como grupos sectarios coercitivos” ya que anulan la voluntad y personalidad de las personas. Se calcula que la secta podía recaudar unos 6.000 euros mensuales entre sus adeptos y operaba en localidades como Xaló y Xàbia

El análisis de fotografías y material audiovisual con ceremonias, rituales y actos celebrados en el colectivo podría dar lugar a la imputación de nuevos ilícitos penales o la posible implicación de otras personas, por lo que la Guardia Civil no descarta nuevas detenciones.