AGENCIAS – Saint Casimir – 24/03/1997

Los cadáveres de tres mujeres y dos hombres fueron hallados el sábado por la noche en Saint Casimir, una localidad al suroeste de Quebec, en una casa perteneciente a un miembro de la Orden del Templo Solar (OTS), una secta que tiene su base en Suiza, según confirmó ayer la policía canadiense. En una conferencia de prensa, el teniente Alain Quirion, de la policía de la provincia de Quebec, declaró que las pruebas preliminares apuntan a que los cinco decidieron quitarse la vida como parte de un pacto conjunto. Tres de los fallecidos eran de nacionalidad francesa, uno suizo y otro canadiense. La policía de Quebec dijo que había pedido a las de Francia, Bélgica y Suiza que comprobaran si hay más casos de suicidios de integrantes de esta secta en sus respectivos países. “Hablamos de un acuerdo tácito y aunque no hay nada que mencione suicidio, efectivamente es lo que parece”, dijo Quirion. Los cuerpos fueron descubiertos en una vivienda que había sido incendiada. El policía explicó que habían descubierto entre los restos de la casa, que quedó prácticamente calcinada por el incendio, dos o tres depósitos de propano unidos a dos pequeños platos calientes eléctricos y dos pequeños depósitos llenos de gasolina que debían servir de aceleradores caloríficos. Asimismo, se encontró un documento que indica que estaban preparados para “partir” hacia su destino final.

Los tres hijos, a salvo

Tres adolescentes, de entre 13 y 16 años, yacían en otra casa próxima, aparentemente drogados, pero fuera de peligro. Luego, los tres identificaron a sus padres entre los cinco muertos. Se trataba, según fuentes cercanas a la investigación, del propietario de la casa, Didier Queze, francés de 39 años, y de su esposa Chantale Goullot, de 41 años y con doble nacionalidad francesa y suiza. Junto a ellos, la madre de Chantale, Suzanne Druau, de 63 años y también francesa; Pauline Rioux, canadiense de 54 años, y Bruno Klaus, suizo de 49. Pierre Robichaud, portavoz de la policía de Quebec, indicó que se investigaba si los coches encontrados en la vecindad pertenecían a los suicidados de la la OTS, grupo que saltó al primer plano de la actualidad en 1994, cuando 53 integrantes de esa secta, incluido su guru Luc Jouret, se suicidaron ritualmente en Suiza y Canadá. En 1995, otros 15 cadáveres fueron hallados en los Alpes franceses con indicios de haber sucumbido de la misma forma. La policía suiza dio cuenta ayer de la “adopción de medidas preventivas” en los cantones de Friburgo, Vatid y Ginebra, en particular “con respecto a personas relacionadas con la secta OTS establecidas en Suiza”. La OTS es un secta esotérica que cultiva una mística del fin del mundo y, reivindica presuntas prácticas de la medieval Orden de los Templarios adaptadas al mundo actual.