Una comisión formada por representantes de cinco ministerios coordinará el seguimiento de las actividades de las sectas que actúan en España, por si vulneran los derechos fundamentales de la persona. Según los especialistas, en España existen alrededor de 150.000 personas sometidas a las técnicas de control mental que practican las sectas, y cerca de 600.000 se encuentran afectadas por este problema.

Representantes de los ministerios de Justicia, Interior, Cultura, Sanidad y Hacienda se reunieron el jueves pasado, por vez primera, con asociaciones y grupos parlamentarios para hacer frente a la proliferación de sectas en España en los últimos años. En la reunión se acordó pedir al Consejo General del Poder Judicial y al Ministerio Fiscal que “pongan especial atención en perseguir las actividades ilegales de este tipo de grupos”.

En noviembre de 1987 se celebró en Barcelona el primer Congreso Internacional sobre Sectas y Sociedad, que concluyó con el acuerdo de los asistentes de pedir a la Administración la “aplicación eficaz” de la resolución adoptada por el Parlamento Europeo sobre las sectas, aprobada el 22 de mayo de 1984.

El número de sectas existentes en España, en su mayor parte camufladas legalmente bajo el calificativo de asociaciones culturales o religiosas, se sitúa entre 2.000 o 3.000, mientras que las consideradas como destructivas son aproximadamente unas 40. Como reacción ellas han surgido diversas asociaciones de carácter, netamente social.

La mayoría de las sectas conocidas en España se instalaron entre los años 1970 y 1979. La comunidad autónoma donde mayor implantación tienen es Cataluña, seguida de Madrid, Valencia, Andalucía, Canarias y País Vasco.