Granada Hoy (España), 13.01.2013

Los denunciantes en la causa penal que se seguía contra el gurú Antonio J.P., líder de la comunidad religiosa Vaidika Partisana Sangha Comunidad Hinduista de la Rama Védica de España, han recurrido ya la decisión del juez de Instrucción 7 de no sentar en el banquillo de los acusados al imputado al concluir que no ha cometido delito alguno.

Según precisaron fuentes de esta acusación, que ejerce la denunciante María Teresa N.L. “como presidenta de la Asociación de Víctimas” del líder espiritual, el recurso fue presentado el pasado sábado en los juzgados de la Caleta. En él se pide al mismo juez instructor la revocación del auto de sobreseimiento provisional, por entender que, de las pruebas practicadas durante la instrucción del caso, “sí existen indicios racionales de criminalidad” en la conducta del gurú como para llevarlo a un juicio. Para esta parte, “es necesario esclarecer la verdad” y, para ello, “hay que completar la instrucción y, en todo caso, abrir juicio oral” contra el imputado, pues “sólo con un enjuiciamiento y su resultado se dará protección a las víctimas”.

El siguiente paso judicial, será, por tanto, un nuevo auto del propio instructor, que en caso de desestimar el recurso de los denunciantes, les dejaría la puerta abierta para acudir a la Audiencia Provincial de Granada, la cual tendrá previsiblemente la última palabra.

En el recurso, los denunciantes recuerdan que una de las supuesta víctimas era menor de edad y que sufrió una supuesta “violación” por parte del imputado. Sin embargo, no se ha llegado a escuchar su testimonio en el juzgado, por lo que los recurrentes entienden que se les ha causado una posible “indefensión”. También sostienen que la asociación ilícita que se le imputó en un principio al líder espiritual “está más que acreditada”. Así, respecto de la inscripción en el registro del Ministerio de Justicia de la Comunidad Hinduista de Antonio J.P., el recurso asegura que solamente lleva inscrita “tres o cuatro años”, cuando “sus actividades se remontan a hace más de treinta años”, por lo que “esta inscripción no fue más que otra argucia para enmascarar sus actuaciones”. En contra de lo que sostiene en el juez, para los afectados el gurú si ejerció “manipulación mental” sobre ellos.

Pese a que el caso se inició con una denuncia de la Fiscalía de Granada, ésta se ha acabado mostrando favorable al archivo. En la causa existe otra acusación, que ejerce la asociación Redune. El gurú y su comunidad siempre han defendido su inocencia.