El País (España), Valme Cortés, 15.06.2010

La comunidad hinduista de Granada Vadika Pratisthana Sangha, que ha sido acusada de «esclavizar» a jóvenes y someter sexualmente a las mujeres que pertenecen a ella, atribuye a una «persecución religiosa» y a una «campaña de difamación» las críticas contrarias a su grupo, asentado en la capital granadina desde hace tres décadas. Las familias de las chicas, todas mayores de edad, han puesto los hechos en conocimiento del Defensor del Ciudadano, Melchor Sáiz-Pardo, que va a trasladar la información a la Fiscalía. Antiguos miembros de este grupo dicen haberse sentido «manipulados» y acusan al líder espiritual del grupo religioso de haber «anulado su personalidad».

La vicepresidenta de la comunidad, Tara Shakti Chaitanya, aseguró ayer que no hay denuncias en los tribunales y que la falsedad de esas acusaciones es «fácilmente demostrable». Los padres de algunos de sus miembros dicen que es una secta en la que el gurú supuestamente ha captado a las jóvenes, normalmente universitarias, y las ha «esclavizado» laboral y sexualmente, además de apropiarse de su dinero, incluso del que cobran por trabajar fuera del centro.

«No hay ninguna captación, nuestro camino es el de la autorrealización», dijo ayer la vicepresidenta que recuerda que todas las personas que integran la comunidad son «inteligentes». Antiguos miembros hablan de «aislamiento social», pero otros que son ahora integrantes subrayan que son «mayores de edad» y «deciden con libertad». Los padres de las chicas, que llevan el pelo rapado y una raya roja pintada en la frente, visten sayones amarillos y habitualmente pierden peso por la dieta vegetariana que siguen en el centro, sostienen que son «víctimas» de una secta con connotaciones delictivas.

La comunidad sostiene, por su parte, que todas las acusaciones son falsas y han provocado que los monjes estén sufriendo desprecio, insultos e incluso amenazas. Sospechan que se trata de personas que no tienen relación con la comunidad, otras a las que se denegó el acceso y otras que fueron «invitadas a abandonar». Por ello han interpuesto una querella por injurias, calumnias y amenazas, para que la justicia averigüe quién está detrás del principal blog «difamatorio».