El País (Uruguay), Eduardo Barreneche, 10.11.2012

El Obispado de Salto alertó a sus sacerdotes a no dar la comunión a miembros de la “Casa de Redención”, quienes difunden la idea de que Jesucristo fue fruto de un proyecto de ingeniería genética llevado a cabo por extraterrestres.

“Al obispo Pablo Galimberti le llegaron inquietudes de fieles católicos de que integrantes de este grupo participaban de las misas como si fueran parte de la Iglesia Católica. Revisamos un poquito y vimos que la doctrina de ellos mezcla muchísimas cosas que no tienen nada que ver con la Fe Católica”, dijo ayer a El País el vicario general, Fernando Pigurina.

Señaló que la Iglesia pretende aclarar que los miembros de la “Casa de Redención” de Salto “no tienen nada” que ver con el catolicismo pese a que se visten con sotanas grises similares a las de los monjes de algunas congregaciones religiosas, invocan a la Virgen María y hablan sobre los santos. “Los integrantes de esa congregación que quieran ir a comulgar en las misas no serán admitidos. Creen en platos voladores y extraterrestres. En Uruguay hay libertad de cultos y pueden hacer lo quieran. Pero que no mezclen las cosas”, afirmó Pigurina.

La “doctrina” de este grupo se presenta, muchas veces, bajo formas religiosas afines a las de la Iglesia Católica, tales como la devoción a la Virgen (a quien denominan Mainhdra) y refiere a “mensajes y apariciones” suyas bajo el nombre de “Madre de la Divina Concepción de la Trinidad”. Además practican el rezo de algo muy semejante al Rosario católico e invocan a Juan Pablo II.

También apelan a la figura del Padre Pío (Murielh, para ellos) o a otros santos, quienes les transmitirían formas nuevas de oración. “Refiriéndose a Jesucristo, afirman que sería fruto de un proyecto de ingeniería genética llevado a cabo por extraterrestres que habrían sido enviados por las `Más Altas Jerarquías` y los `Monitores Siderales`, en una nave laboratorio de 50 kilómetros de diámetro”, señala un comunicado publicado el jueves 8 en la página web del Obispado de Salto.

La Iglesia exhorta a todos los fieles católicos a estar “prevenidos” y “no dejarse confundir” por este grupo, y advierte que para acercarse a recibir la comunión en la Misa, “es necesario estar en un todo en comunión con la Fe” de la Iglesia.

“Por lo mismo, no serán admitidos a la comunión sacramental los miembros de este grupo, a quienes invitamos a reconocer la Verdad del Evangelio sin confusión, porque “Dios no es un Dios de confusión sino de paz”, expresa el comunicado de la Iglesia Católica.

La “Casa de Redención” es propiedad de un grupo llamado “Orden Gracia Misericordia” que pertenece a la Fraternidad-Federación Humanitaria Internacional.

La sede, que está conformada por una mansión de unos 788 metros cuadrados y 397 metros cuadrados de galerías en unas 30 hectáreas pobladas de 1.200 naranjales, se encuentra en una zona muy conocida en el mundo místico: a ocho kilómetro de la estancia “La Aurora” (departamento de Salto).

En los campos de esta estancia se encuentra la gruta del Padre Pío. También se cree que, en la década de los 60, supuestos platos voladores aterrizaron y dejaron marcas.

Meditación

En el año 2009, unos 2.000 miembros de la Fraternidad-Federación Humanitaria Internacional, provenientes de Argentina, Brasil y Uruguay, se reunieron en el predio salteño en una jornada de meditación. La “Casa de Redención” estaba en proceso de construcción.

En ese momento, la Fraternidad emitió un folleto que explicaba los objetivos de la organización: “Cuando el Centro de Cura esté construido en su mayor parte comenzaremos a brindar, a través de procedimientos terapéuticos naturales, un apoyo para quienes necesiten reencontrar el equilibrio y el contacto interior”.

Agregaba que “la Casa de Redención estará al servicio del planeta”, y que la misma “se construye día a día con el servicio fiel y desinteresado de un grupo de seres entregados a la tarea de manifestar la armonía, el amor al prójimo y la elevación espiritual, a través de la vida grupal”.

Los miembros de “Casa de Redención” tienen siete horarios fijos de oraciones grupales durante el día. Creen que “los mantras son una práctica que se desarrolla en forma permanente, no sólo en los encuentros grupales, sino durante la tarea, donde espontáneamente los colaboradores al entonarlos se mantienen en sintonía”.

Allegados a esa comunidad señalan, en diversos blogs y comentarios en páginas web religiosas, que no hay nada oscuro detrás de la Fraternidad-Federación Humanitaria y expresan que sus fieles se dedican a orar y realizar tareas de cuidados de los 1.200 naranjales del predio. Lo producido por esos árboles es donado a distintas organizaciones de Salto, dicen.

Según la Iglesia Católica, la “Casa de Redención” sería un “centro de cura planetaria”, parte de “una organización independiente, imparcial y neutra” que intenta experimentar “nuevos patrones de conducta evolutiva”.

La cifra

788 metros cuadrados edificados tiene la Casa de Redención; se trata de una chacra ubicada a 25 kilómetros de Salto.