La Voz (Argentina), 28.09.2007

Hoy en Santa Rosa de Calamuchita y mañana en Embalse se presentará el libro Don Santiago. Vida y obra del Señor Santiago Bovisio, escrito por la historiadora y docente mendocina Fabiana Mastrángelo.

Si bien fue publicado en 2003 en homenaje a los 100 años del nacimiento del creador de la Fundación Cafh y del colegio primario Leo Bovisio, ya inexistente, el acontecimiento tiene especial relevancia para esta región. De hecho, el centro educativo fue fundado en 1948 en Embalse y muchas personas de la zona fueron educadas y estuvieron vinculadas con el lugar.

La autora contó que el libro también fue editado en Bolivia y en Brasil y presentado en varios países más. “En Calamuchita estuvo el colegio y hay dos centros de personas de Cafh que viven en comunidad. Ha sido declarado de interés cultural por la Nación y en Mendoza, pero quizá en Santa Rosa y Embalse, están muy próximos pero no conocen tanto del tema”, apuntó Mastrángelo.

Mastrángelo reveló que fue compleja la confección del libro: “Había que rastrear los testimonios orales y muchos discípulos estaban dispersos en distintas provincias y partes del mundo y hubo que contactarlos”. El trabajo de investigación comenzó en 1997 y se coronó con el libro, seis años después.

La inquietud sobre la vida de Bovisio se la transmitió su padre desde pequeña, quien lo había conocido: “De chica siempre veía una foto y mi padre me decía que cuando fuera grande me iba a explicar quién fue”.

Además, sostuvo que fue una motivación especial que la gente hablara mucho de Bovisio, pero que no haya habido ningún texto sobre el tema.

“La apertura de Cafh siempre estuvo, incluso en la época de Santiago se daban charlas y conferencias y el hecho de ser sedes de un colegio, implicaba que todo el mundo sabía que existía”, opinó.

Un poco de historia. Según manifiesta el texto, el nombre inicial de aquel colegio de Embalse fue “Santa Rosa”, en homenaje a la patrona de América. Después de 1955, la Comunidad Educativa decidió colocarle el nombre “Leo Bovisio”, hijo de Santiago, en homenaje a su primer alumno y egresado, fallecido a los 14 años, a causa de una encefalitis.

El colegio embalseño era un internado y abrió sus puertas con siete alumnos, pero ya al año siguiente contaba con más de 20. “Algunos eran niños huérfanos, del Patronato de Córdoba, y otros vivían con sus familias, en residencias cercanas al colegio”. El colegio fue cerrado definitivamente por la última dictadura militar, en la segunda mitad de la década del ´70.

“El día empezaba a las siete de la mañana cuando los niños se levantaban. Desde pequeños, a los seis años de edad, se les enseñaba a atender sus aspectos personales y a seguir un orden. Se tendían la cama, acomodaban y limpiaban su ropa, lavaban los elementos que ensuciaban y sobre todo, estudiaban”, relata el texto sobre parte de las costumbres cotidianas.

El libro también relata sobre la formación de las “Comunidades de Ordenados” de esta organización, tanto masculinas como femeninas, en distintos puntos del país y bajo las consignas de la renuncia y el servicio. Además de las personas que viven en comunidad, integran Cafh otras que tienen diversas ocupaciones en la sociedad.

Santiago Bovisio murió el 3 de julio de 1962 en un accidente de tránsito, entre Río Cuarto y La Carlota, cuando el auto en el que viajaba impactó contra un ómnibus.

El libro Don Santiago. Vida y obra del Señor Santiago Bovisio, tendrá dos presentaciones: hoy a las 19, en el predio La Estancia, en Santa Rosa, y mañana, en idéntico horario, en el ex colegio Leo Bovisio, sobre ruta 5, en Embalse.

¿Qué es Cafh? “Cafh es un camino de desenvolvimiento espiritual que tiene como objetivos el conocimiento de nosotros mismos y el progreso armónico en nuestra relación con la vida, el mundo y lo divino”, explica un folleto distribuido emitido por la entidad. Fue fundada en Buenos Aires en 1937 por Santiago Bovisio, “maestro espiritual” nacido en Italia.

La palabra Cafh –indica la publicación– tiene raíces antiguas y significados diversos. “Simboliza el esfuerzo del alma para alcanzar la unión con Dios, y también la presencia divina del alma”. Los miembros de Cafh comparten una hora de reunión semanal, en la que se hacen ejercicios de meditación, se dan enseñanzas y se dialoga. “A quienes emprenden la tarea de expandir su conciencia, Cafh les ofrece un método y una enseñanza que se vienen practicando desde hace más de 50 años”. A su vez, indica que las enseñanzas de Cafh no se sostienen en “oposición a las de otros caminos espirituales o religiosos. Cafh respeta todas las creencias y estimula a espiritualizar la fe”, acota.

Cafh tiene comunidades en varias provincias y en países como Alemania, Australia, Bolivia, Brasil, Canadá, Colombia, Chile, España, Italia y Estados Unidos.