Canarias 7, 28.05.2011

El presunto líder de la secta sexual del kárate desafió al juez en su comparecencia del pasado septiembre y le advirtió de que no iba a hablar de sus relaciones sexuales porque, enfatizó, «han sido consentidas y sin coacciones, y por tanto son legales y privadas». El instructor acabó retirándole la palabra.

Las grabaciones de  los vídeos oficiales grabados en el Juzgado durante las dos comparecencias de Fernando Torres Baena durante la instrucción del caso que ahora llega a la Audiencia para la apertura de la fase del juicio oral, muestran al presunto líder de la llamada secta del kárate en dos momentos muy distintos del proceso. La primera recoge la declaración inicial del acusado ante el instructor el 5 de febrero de 2010, cuando el acusado acaba de ingresar en prisión y aún se muestra confuso respecto a lo que en realidad le está pasando. La segunda refleja la declaración indagatoria tras el auto de procesamiento, el 14 de septiembre de 2010. Torres Baena ya lleva más de siete meses preso, se ha estudiado el proceso a fondo y desafía al juez en varias ocasiones, hasta que éste le retira la palabra. «Omitiré hablar de mis relaciones sexuales», advierte al principio, «porque han sido con personas mayores y con pleno consentimiento, dentro del marco legal español».

En la declaración efectuada en el mes de febrero ante el Juzgado de Instrucción , el karateca llega a derrumbarse ante la gravedad de las acusaciones de las que le informa el juez y niega que las acusaciones se ajusten a la realidad entre sollozos. Afirma que le han tendido una trampa y asegura que alguien se está «vengando».