Las Provincias (España), 21.01.2020

Después de ceder el salón noble de la Casa de la Cultura a una desconocida Asociación Cátara Els Bonshomens sólo cabe preguntarle a la delegada municipal correspondiente, Raquel Caballero, cuál será el siguiente paso. ¿Ofrecer esa tribuna pública a Nueva Acrópolis? ¿A la secta Moon, quizás? ¿A la del Templo del Pueblo, si es que quedó vivo alguno de los seguidores de James W. Jones en la matanza de Guyana?

Por si la señora concejala no tuvo oportunidad de asistir a tan edificante alocución, le diremos que el fundador de la matriz, la Asociación para el Estudio de la Cultura Cátara, es un ruso que se hace llamar Juan de San Grial. Un barbudo caballero que se considera a sí mismo místico, pensador eminente y profeta. Y que, no contento con ello, reivindica la autoría de más de 550 libros, tratados espirituales y poemarios.

El más destacado de sus volúmenes es ‘El tiempo de la Iglesia Blanca’, una obra en la que confirma de qué va el percal con el que comercia. «Juan de San Grial -reza la publicidad de tan prometedor título- ha abierto la entrada a la civilización 85ª, una civilización inmaculada». «Los bogomilos y los cátaros representan la Iglesia Blanca, y sobre ella está el Dios blanco. Sus vestes no están manchados», añade sin aclarar que la de los bogomilos fue otra herejía medieval.