La Voz del Interior (Argentina), Sergio Carreras, 4.10.2009

Once chicos en edad de escuela primaria, por lo menos cinco de ellos dados en guarda por la Justicia ya que provienen de familias con graves problemas, hace 13 meses que no concurren a clase porque viven en una comunidad naturista, establecida en cercanías de Alta Gracia, que descree de la educación formal. Los chicos, que fueron retirados el 8 de agosto del año pasado de la escuela Domingo Sarmiento de Villa Los Aromos, viven en la comunidad Amatreya, un grupo que además no acepta la medicina tradicional, por lo cual no vacuna a los niños, y que afirma tener un acuerdo con juzgados de Menores para recibir a niños en guarda.

La comunidad, que hasta hace poco se presentaba con el nombre Sambala y funcionaba en un viejo hotel de Villa Los Aromos, a poca distancia de Alta Gracia, el año pasado se retiró a un campo de 400 hectáreas, rodeado de sierras, en la zona de Falda del Carmen, y se instaló en una vieja edificación que albergó a un seminario vicentino a mediados del siglo pasado. En el lugar no hay electricidad ni teléfono y el agua se obtiene de un arroyo. La propietaria de este campo afirma que la comunidad se instaló sin su permiso e inició un reclamo ante los tribunales de Alta Gracia para que la desalojen. Denuncia, entre otros detalles, que el grupo quitó las instalaciones cloacales de las 18 habitaciones porque, por sus creencias, sólo usan baños “secos”, que reemplazan el agua por cenizas o tierra. Su abogado, Víctor Ratti, contó que cuando su clienta les pidió a los dirigentes del grupo que se marcharan, le respondieron que no, porque “las energías cósmicas les dicen que deben permanecer en ese lugar”.

Nombres cósmicos. La noticia de que estos 11 niños fueron retirados del colegio y no concurren a ninguna otra institución es conocida en la zona. La directora de la escuela Lisa de Zabala cuenta que a los chicos los sacaron cuando ella se ausentó unos días debido a una operación. “Antes, los tutores de los chicos me habían pedido sacarlos de la escuela para hacerlos rendir libre, pero les señalé que no había motivo para eso”.

La directora señala que “los chicos habían sido rebautizados cada uno con un ‘nombre cósmico’, el tutor pedía que les diéramos de comer arroz blanco porque son vegetarianos, pero se desesperaban por comer carne y luego nos rogaban que no contáramos nada”. María Rosa Vescina, maestra del Ipem 118 Juana Azurduy que funciona en el mismo edificio, recuerda que los chicos “llevaban para comer una bolsita con cereales y eran chicos en guarda judicial, que venían de padecer historias tristes. Una de las alumnas se retiró el año pasado, sin rendir, porque dijo que debía estudiar los cursos de la comunidad para ‘subir de nivel’ y poder quedarse ahí”.

Las tres instancias estatales que deberían haber estado informadas de que los chicos llevan más de un año sin ser enviados al colegio, no conocían el tema.

El juez encargado del fuero de Menores de Alta Gracia, Carlos Granda Avalos, ignoraba que la comunidad naturista afirmaba en una de sus páginas web (www.educacionevolutiva.org) que llevaba adelante un programa de “reeducación social y familiar” de niños, en conjunto con su juzgado. El magistrado negó que eso sea cierto, explicó que ningún juzgado puede celebrar ese tipo de acuerdos y se manifestó tranquilo con respecto a la situación personal de los niños que tienen en guarda algunos integrantes de la comunidad. “Los informes que me hacen llegar las asistentes sociales dicen que están en buenas condiciones”. La referencia al juzgado fue borrada de la web luego de las consultas de este diario.

La Subsecretaría de Protección de Niñez y Adolescencia, encargada de designar a las familias que pueden recibir niños en guarda, tampoco había sido informada sobre los cinco chicos que iban a la primaria. “Según nuestros registros, miembros de esa comunidad tienen un total de ocho niños en guarda en proceso de adopción”, dijo el subsecretario Alberto Reinaldi. El funcionario resaltó que si los padres o tutores de un niño no lo envían al colegio ni lo vacunan, “están violando los derechos del niño”.

Desde el Ministerio de Educación provincial informaron que, pese a lo afirmado por las autoridades de la comunidad Amatreya, no han dado autorización alguna para que los chicos abandonen el colegio y rindan libre sexto grado. La profesora de educación física de la comunidad, Graciela Lepre, que además es mamá de niños en guarda judicial, mostró a este diario una nota del 2 de octubre del año pasado firmada por una inspectora zonal en la que dice que Amatreya podrá articular con la escuela República Italiana de Alta Gracia para que los chicos rindan libre quinto y sexto grado.

El Ministerio señaló que una inspectora no tiene autoridad para tomar la decisión de que 11 chicos dejen de concurrir a la escuela por más de un año y que, de cualquier manera, el grupo tampoco cumplió con el examen de los chicos de los últimos grados. Esto último lo confirmó a este diario la directora del República Italiana, que durante seis años fue docente del colegio de Villa Los Aromos adonde concurrían los 11 niños.

La mirada en los chicos. Lepre, de Amatreya, sostuvo que no retiran a los chicos del sistema, sino que les entregan otro tipo de formación. “Queremos una educación alternativa, desde una filosofía natural, alimentación vegetariana, vacunación homeopática. Creo que tratamos bien a los chicos y que hemos logrado la confianza de la Justicia”. Amatreya se presenta como entidad creadora de una “Universidad de la Luz Amaitá”, basada en los principios de la “educación evolutiva”y que trabaja –según los folletos del grupo– con las “puertas dimensionales planetarias”.

El grupo Amatreya menciona en su página web que tiene un jardín de infantes llamado Illarín, para niños de 3 a 5, aprobado por la Dirección de Institutos Privados de la Provincia. Pero desde el Ministerio señalan que el grupo hizo el intento de tenerlo, en 2007, y su pedido fue rechazado por razones de infraestructura.

El grupo también resalta, cada vez que puede, que son receptores de niños en guarda judicial. En una entrevista televisiva que se puede ver en YouTube, una de sus integrantes, de ‘nombre cósmico’ Jazmín Paz, destaca que el juzgado de Menores encomienda el cuidado de niños a la comunidad, en la que vivirían 70 personas.

La abogada del grupo, María Elba Martínez, conocida por su labor en el área de los derechos humanos, defendió la decisión de la comunidad de no enviar a los niños al colegio y de no vacunarlos. Señaló que ella es naturista hace 30 años y dijo que los miembros de Amatreya “no son magos o hechiceros, sino profesionales que cumplen rigurosamente con los procedimientos legales”.

Martínez afirmó que Amatreya asesora a las Naciones Unidas y a la Organización de Estados Americanos (OEA) y recibe el apoyo del Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. Pero las consultas realizadas por este diario arrojaron que ni la denominación Amatreya ni el nombre legal de la comunidad, Asociación Cultural Nueva Era, aparecen entre las ONG relacionadas con esas organizaciones internacionales.

La abogada destacó que numerosos jueces fueron hasta la comunidad para requerir los servicios naturistas que ofrece Amatreya.

Alternativos. La comunidad tiene unos 15 años de vida y en Alta Gracia es centro de numerosas dudas y versiones. “En un programa que mencionamos el tema, recibimos unos 200 mensajes en dos horas, los oyentes nos taparon de datos y versiones”, recordó el conductor de FM Sierras, Alfredo Sierés. Sus integrantes niegan tener algo para ocultar y señalan que simplemente son un grupo con una filosofía alternativa.

Amatreya está vinculada con centros similares de México, Chile, Colombia, Uruguay y España, y varios de los actuales habitantes del campo provienen de esos países. Los líderes del grupo son el homeópata Andrés Torres Aliaga y dos españolas conocidas por sus “nombres cósmicos”, Iradana y Amura. Torres Aliaga aceptó recibir a este diario para una entrevista, pero luego de que el periodista llegó a los consultorios que atiende en Alta Gracia, dijo que no respondería y que las consultas debían ser hechas a la abogada.

Los nuevos consultorios de Amatreya fueron inaugurados hace menos de una semana. Están ubicados al lado de los tribunales de Alta Gracia, justo frente a las oficinas del Juzgado de Menores.