RAMÓN MANTECÓN,  El País, Tokio – 27/03/1995

El santuario donde la secta de La Verdad Suprema veneraba unas supuestas reliquias de Buda ocultaba un laboratorio, en el que la policía japonesa cree que se fabricó el mortífero gas sarín que mató hace una semana a lo personas en el metro de Tokio.El templo de La Verdad Suprema, al que sólo podían acceder los adeptos más fieles bajo estrictas normas de seguridad, estaba instalado en uno de los edificios del complejo que la secta posee a los pies del monte Fuji. En el subterráneo de este santuario, situado en el municipio de Kamikuishiki, la policía localizó ayer el, supuesto laboratorio donde se fabricó supuestamente el gas mortal que sembró la muerte y el pánico en el metro deTokio el pasado lunes.

Un vericueto de corredores de un metro de ancho, envueltos en penumbra conducían hasta una sala dónde una imagen de cinco metros de altura de Shiva -dios hindú de la creación y de la destrucción y principal -divinidad de La Verdad Suprema- ocupaba el lugar de honor. A su lado estaban colocados los supuestos huesos de Buda.

Los investigadores policiales aseguran haber identificado. las huellas dactilares de personas re lacionadas con atentados en los que se empleó gas sarín. Algunos de los mil agentes que participa ron ayer en el registro del templo de, la secta se protegían con más caras antigás. Otros portaban canarios enjaulados con el pro pósito de detectar con prontitud cualquier escape de gas.

Un examen cromatográfico de los residuos encontrados en el metro de Tokyo, en Nagano, en un incidente ocurrido el pasado mes de julio, y en el templo de la secta ha detectado la presencia de las mismas proporciones de fósforo orgánico.

En los últimos días se han encontrado dentro del complejo, y en otros almacenes de la secta, toneladas de productos químicos de hasta 20 variedades diferentes, algunos de ellos indispensables para la fabricación del gas sarín.

Según fuentes de la policía, los productos almacenados Podrían permitir la fabricación de un volumen de gas letal capaz de matar a 4,5 millones de personas.