RAMÓN MANTECÓN – Tokio – EL País,  25/03/1995

Mientras las autoridades continuaban inventariando las toneladas de productos químicos encontradas en las instalaciones de la secta religiosa Aum Shinri Kyo (La Verdad Suprema), el líder del movimiento, Shoko Asahara, negó cualquier vinculación con el ataque con gas en el metro de Tokio. Las declaraciones de Asahara, oculto en un lugar desconocido, en las que acusó a la policía de persecución religiosa, fueron difundidas ayer por la televisión pública, NHK. Los abogados de la secta han emprendido una batalla dialéctica con la policía, a la que acusan de acoso ilegal. Los 20 productos químicos diferentes hallados servían, según fuentes del grupo, para la fabricación de semiconductores.Aunque es cierto que La Verdad Suprema se financia con la venía de ordenadores y que, al parecer, controla una factoría de semiconductores, numerosos expertos químicos, como el profesor Kan Kimura, de la Universidad Gakuin, en Tokio, han manifestado que algunas sustancias encontradas son fundamentales para la fabricación del gas letal sarín, como el que produjo 10 muertes y miles de heridos en Tokio el pasado lunes.

Pero las críticas a la policía le vienen también de parte del público y algunos medios de comunicación, que piden explicaciones sobre las razones por las que un grupo religioso tan controvertido haya campado a sus anchas durante años. Y todo ello pese a que se le atribuyen veladamente una ristra impresionante de delitos.