Información, 20.03.2012

Trabajadores del metro de Tokio y víctimas del atentado perpetrado con gas sarín por la secta Verdad Suprema en el suburbano de la capital nipona el 20 de marzo de 1995 conmemoraron hoy con un minuto de silencio el 17 aniversario del ataque.

La conmemoración se desarrolló en la estación de Kasumigaseki, lugar donde fallecieron dos trabajadores del metro que retiraron uno de los diversos paquetes con gas nervioso, que distintos miembros de la secta depositaron y perforaron de forma coordinada con sus paraguas en cinco trenes distintos en plena hora punta matutina.

El peor ataque terrorista sufrido por Japón causó la muerte de 13 personas y afectó a unas 6.300, muchas de las cuales sufren hoy graves secuelas físicas.

En la estación de Kasumigaseki y en otras cinco del suburbano tokiota se habilitaron altares para depositar flores en recuerdo de las víctimas.

“Vengo a esta conmemoración cada año con el deseo de que el recuerdo (del ataque) no caiga en el olvido”, declaró a la agencia Kyodo un empleado del metro de Tokio de 46 años que fue víctima del atentado.

Desde 1996 los tribunales nipones han procesado a 189 miembros de Verdad Suprema, emitido cinco condenas de cadena perpetua y confirmado 13 penas de muerte, entre ellas la de su fundador, Shoko Asahara, cuyo verdadero nombre es Chizuo Matsumoto.

El atentado fue aparentemente ideado por Asahara para desviar la atención de la Policía nipona, que tenía previsto inspeccionar los locales de la organización dos días después del atentado.

No obstante, las investigaciones abiertas hace más de una década han dejado muchos aspectos de la trama sin despejar, en tanto que dos autores de los atentados permanecen en busca y captura, después de que un tercero, Makoto Hirata, se entregara a las autoridades el pasado 31 de diciembre tras permanecer 16 años en fuga.