El Mundo, 6.11.2009

El Tribunal Supremo de Japón ha decidido mantener la condena a muerte para dos miembros de la secta La Verdad Suprema, que hace 14 años acabó con la vida de 12 personas y causó miles de intoxicados al atentar con gas sarín en el metro de Tokio.

La Alta Corte japonesa rechazó las apelaciones de Toru Toyoda, de 42 años, y Kenichi Hirose, de 45, que habían sido condenados a la pena máxima por el Tribunal Superior de Tokio en 2004.

Los dos fueron encontrados culpables de diseminar el gas sarín en las líneas de metro de Hibiya y Marunouchi el 20 de marzo de 1995, que mató a 12 personas e intoxicó a otras 6.000.

Con esta sentencia se elevan a ocho los condenados a muerte por su implicación en los atentados con gas sarín de 1995, entre ellos, el fundador de la secta, conocido como Shoko Asahara, de 54 años, cuyo nombre real es Chizuo Matsumoto.

Los dos condenados habían argumentado que el fundador de la secta les había “lavado el cerebro” en su día.