AGENCIAS, – El País, Tokio – 05/10/1995

La televisión japonesa informó ayer de que el guru de la secta Aum (La Verdad Suprema), Shoko Asahara, ha reconocido, entre otros crímenes, que fue él quien ordenó a sus seguidores el ataque con gas sarín en el metro de Tokio que causó la muerte a 11 personas y la hospitalización de otras 5.000. La defensa del guru ha denunciado que éste fue forzado a confesar por la policía, que le habría amenazado con aplicarle una durísima legislación vigente contra actividades subversivas y con ilegalizar la secta.

La cadena de televisión pública NFIK informó que Asahara dijo a la policía: «Los líderes más veteranos de la secta llevaron a cabo las acciones en cumplimiento de mis órdenes». La cadena interrumpió su programación para dar la noticia. Asahara, de 40 años, que lleva detenido desde el pasado 16 de mayo, comparecerá el próximo día 26 en el primero de los juicios a los que se enfrenta, acusado de asesinato e intento de asesinato, delitos que llevan consigo la pena de muerte en la horca.Si el acusado mantiene ante el tribunal las declaraciones que le atribuye la televisión japonesa, el juicio podría acabar en pocos meses y no en años como se viene diciendo. El juez deberá decidir si acepta o no como prueba las declaraciones del acusado realizadas ante la policía. No obstante, hay pruebas suficientes sobre el gas sarín y su uso, además de confesiones de otros miembros de la secta, la mayoría de los cuales ha dicho a la policía que Asahara ordenó los ataques con gas y otros crímenes.

El ministro de Justicia japonés, Tomoharu Tazawa, ha anunciado medidas encaminadas a prohibir, bajo la controvertida Ley de Prevención de Actividades Subversivas de 1952, las actividades de la secta.

Asahara, que dice estar medio ciego, comenzó su carrera practicando la acupuntura, pero tras un viaje al Himalaya dijo que había recibido la luz y fundó la secta Aum (La Verdad Suprema), en la, que llegó a congregar a 10.000 seguidores en Japón.