AGENCIAS – Tokio – El País, 03/07/1995

Al menos 31 personas resultaron intoxicadas en la mañana de ayer tras inhalar un gas misterioso en un estación de metro de la ciudad japonesa de Yokohama, a unos 30 kilómetros al oeste de Tokio. El incidente recordó a los japoneses el atentado con gas sarín del pasado 20 marzo en el metro de Tokio, en el que murieron 11 personas y otras 5.500 resultaron afectadas, y cuyos principales sospechosos son los rmembros de la secta La Verdad Suprema.

Todos los afectados, que fueron inmediatamente hospitalizados aunque su estado no era grave, se quejaban de dolor de garganta y picor de ojos. Un portavoz de la policía señaló que no se había encontrado en los corredores de la estación de metro de Kamioka ningún objeto o material sospechoso. «Es un incidente deplorable. Nos preocupa que se trate de una reacción en cadena de imita monos», añadió el portavoz en referencia a las acciones de la secta La Verdad Suprema, cuyos principales dirigentes han sido acusados de asesinato por el atentado del metro de Tokio.Desde entonces han ocurrido incidentes parecidos al de ayer, con gente afectada por gases misteriosos, aunque en ninguno de los casos se ha podido probar su relación con la secta La Verdad Suprema. El pasado abril, 600 personas tuvieron que ser atendidas por una intoxicación con gases extraños en el mismo Yokohama y el 5 de mayo un presunto ataque con gas de cianuro fue frustrado en la estación de metro de Shinjulcu, la más transitada de Tokio. Ayer, una portavoz de secta declinó hacer comentas sobre el accidente de Yohama. «No estoy en posición decir nada», aseveró.

El gobernador de Tokio, Yukio Aoshima, y la fiscalía de la capital japonesa solicitaron oficialmente el viernes ante los tribunales la disolución de la secta La Verdad Suprema, dirigida por el gurú Shoko Asahara, ahora en prisión.