RAMÓN MANTECÓN – El País, Tokio – 20/05/1995

Los miembros de la secta La Verdad Suprema implicados directamente en el ataque con gas mortal sarín en el metro de Tokio se defienden acusando al guru Shoko Asahara de ser el principal organizador y mandante. Mientras el máximo dirigente se ampara en el silencio ante la imposibilidad de encontrar un abogado defensor, el jefe de la unidad química de la secta, Masami Tsuchiya, dice haber fabricado a principios de año 30 kilos del gas nervioso. La policía cree que aún dispone de 20 kilos.Como según los cálculos policiales en el metropolitano se utilizaron únicamente 10 kilos, las Autoridades no bajan la guardia y mantienen una estrecha vigilancia de los medios de transporte ante el temor de un acto desesperado por parte de alguno delos adeptos fugados.

Tsuchiya ha confirmado, de acuerdo con las investigaciones policiales, que en enero manufacturó el sarín en un tercer laboratorio, desguazado probablemente poco después, ya que la policía sólo ha encontrado material de fabricación en dos de las instalaciones del grupo religioso en Kamikuishiki. Tsuchiya ha señalado que se deshizo de los 20 kilos de sarín sobrante por el sencillo método de provocar una reacción química con agua. No ha convencido.