Absueltos 10 supuestos ‘niños de Dios’

By |2010-09-05T12:12:07+00:002 julio, 1993|Rama Davidiana|

BLANCA CÍA – Barcelona El País,  02/07/1993

Absueltos. No existe asociación ilícita, no hubo estafa, ni fundación de centro de enseñanza ilegal, ni los 21 menores que convivían con los presuntos miembros de la secta, Niños de Dios sufrieron daños psíquicos por su particular sistema de vida y educación. Por ello, la Audiencia de Barcelona ha absuelto de todos los cargos a 10 supuestos adeptos de la organización que se enfrentaban a una petición fiscal de 200 años de cárcel. El fiscal jefe de la Audiencia de Barcelona, Carlos Jiménez Villarejo, dio a entender ayer que recurrirá contra el fallo, ante el Tribunal Supremo.

La Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia de Barcelona no considera que haya quedado probado ni siquiera que las personas juzgadas sean seguidores de la secta Niños de Dios. Se trata de un grupo o comunidad denominada Familia Misionera, expone la sentencia, infundida de un “espíritu religioso misionero” que fija unas pautas y actitudes que conllevan una vida común disciplinada, pero sin que existan pruebas de una actuación coactiva”. Los jueces descartan que esa organización sea una asociación ilícita porque no supone ningún quebranto a la seguridad del Estado.Los miembros del grupo evitaban enviar a sus hijos en edad escolar a centros de enseñanza, y les educaban ellos mismos con un sistema “semejante al que regía en colegios religiosos en régimen de internado y en las clásicas escuelas premilitares de corte prusiano”, dice el fallo. Los 22 niños estuvieron viviendo con los adultos ahora absueltos hasta el 8 de julio de 1990 en un chalet de la localidad de Castellar del Vallès, cuando los Mossos d’Esquadra irrumpieron en él en un espectacular operativo.

Los pequeños, entiende el tribunal, recibían clases que se completaban con lecturas bíblicas. “Tales métodos educativos y formativos y de forma de vida no queda acreditado que provocasen lastimamientos psíquicos, aunque sí dificultades para integrarse con niños de su edad del área cultural catalana y para integrarse con éxito en la sociedad posindustrial y competitiva”, razonan los jueces.

La fiscal y algunos técnicos de la Generalitat consideraban que el tipo de vida impuesto a los menores por los supuestos adeptos de Niños de Dios les causaban transtornos mentales, les apartaba de una escolarización normal y, en un futuro, también de la posibilidad de elegir libremente.

El tribunal afirma que, de aceptar ese punto de vista, “el ministerio fiscal se vería obligado a intervenir penalmente en todos los supuestos en que los menores no fueran normales, en el sentido en que algunos peritos utilizan el término”. Y pone como ejemplo los casos de las comunidades gitanas o las de otras culturas.

 

Trastornos emocionales

A los adeptos no se les puede acusar de lesiones psíquicas porque no existe ese daño, dicen los jueces. Como mucho, admiten que la dificultad manifestada por los menores de relacionarse con el exterior obedece a las limitaciones de la vida en un grupo cerrado, pero también consideran que los trastornos emocionales que tenían algunos obedecían a la drástica intervención de la policía y a la separación de sus padres. Algunos. de los adeptos mostraron ayer su satisfacción porque el fallo, entienden, les da la razón.El tribunal, en la sentencia, repite lo que ya ocurrió durante el juicio: un cierto tono de ironía sobre la postura de la fiscalía en este caso. Comenta lo anormal de las acusaciones formuladas con Niños de Dios frente a las más habituales en la persecución de las sectas: intrusismo y corrupción de menores y delitos relativos a la prostitución. Destaca la sentencia que, al principio, las diligencias se abrieron por corrupción de menores -por el abundante material encontrado en los registros que apuntaban al adiestramiento sexual precoz de los niños- pero que, posteriormente, desapareció el cargo. En el juicio, un adepto dijo que los miembros del grupo practica ron el flirt fishing -pescar coqueteando, ejerciendo la prostitución-.

La sentencia critica que se plantee el delito de estafa cuando los alimentos y ropa que recibían los supuestos adeptos eran donaciones de particulares.

En el juicio, el tribunal apenas dejó a la fiscal profundizar en las características destructivas de Niños de Dios, algo reconocido por varios países -hace dos semanas en Francia se detuvo a 40 adeptos-. Y en la sentencia, los jueces afirman que “no se estima relevante entrar a discutir esos extremos de cara al proceso judicial” porque no interesa “lo que asociaciones oficiales o privadas lleguen a debatir y calificar apasionadamente o desapasionadamente”. Y concluye diciendo que la persecución legal de los grupos sectarios es algo no resuelto. El tribunal cree que hay dos posiciones: “La de extrema libertad y tolerancia hacia otros sistemas de vida y la tendencia intervencionista de hacer prevalecer criterios civilizatorios racionales”.