Dentro de Narconon España: las clínicas de desintoxicación de la Cienciología

By |2016-11-13T09:06:00+00:002 noviembre, 2016|Iglesia de Scientology|

Diario VICE (España), Natalia López Pevida, 2.11.2016

Se han cambiado los nombres señalados para proteger la identidad y la integridad física de algunas de las personas entrevistadas. A pesar de ello, VICE España tiene acceso a las fuentes originales y constancia de sus declaraciones.

En la galaxia del showbiz, la Iglesia de la Cienciología es solo un subconjunto dentro del Diagrama de Venn de los excesos. Personalidades de incuestionable talento y trayectoria como Chick Corea, Beck, Elizabeth Moss o Juliette Lewis comparten un credo basado en el rechazo a la Psiquiatría y Psicología, mezclado con una cosmogonía alienígena creada por Lafayette Ronald Hubbard, un mediocre escritor de ciencia-ficción fascinado por Aleister Crowley; y con Tom Cruise en el papel de feligrés ejemplar.

En un segundo plano, una ingente cantidad de demandas judiciales acusan de delitos muy graves a la Iglesia con sede en Florida. Miguel Perlado, psicólogo experto en sectas, explica que “la Cienciología es la religión que mayor número de demandas ocupa en los tribunales de todo el mundo. Una cifra mucho mayor que, por ejemplo, la Iglesia Católica, a pesar de los numerosos casos de abusos sexuales. Un dato muy llamativo teniendo en cuenta su corta vida”.

En los aledaños de la Puerta del Sol, un grupo de jóvenes uniformados con camisetas verde quirófano reparte unos panfletos de varias páginas, en los que se puede leer “La verdad sobre las drogas”. Unos folletos de estética dramática y buen diseño en los colores negro, verde quirófano y blanco, que bien podría pasar por una campaña de la FAD, aunque en ningún momento aparece el rastro de las tres letras, ni del logo. La autoría corresponde a la Fundación por un Mundo sin Drogas, una institución desconocida que da una imagen de organismo internacional de referencia, algo tipo la Comisión de Estupefacientes de la ONU, por ejemplo. Una búsqueda rápida en Google y aparecen varias entradas que vinculan a esta misteriosa institución con la Iglesia de la Cienciología y los programas Narconon.

150 clínicas de desintoxicación de todo el mundo forman parte de Narconon. Presentes en España desde principios de los 80, en la actualidad se mantienen dos, Narconon Mediterráneo, en Alcalá de Guadaira (Sevilla) y Narconon Los Molinos, en Madrid. Dos centros que invierten en publicidad, buen posicionamiento en buscadores y opiniones de 5 estrellas con testimonios tipo “Gracias a Narconon ahora soy el padre que mis hijos necesitan” o “Narconon me ha devuelto a mi hijo”. “Nosotros no tenemos nada que ver con la Iglesia de la Cienciología; somos un medio secular, no religioso. Nos basamos en las obras de Ronald Hubbard para los temas de drogas, pero nada más”, insisten varias veces desde el centro Los Molinos. Miguel Perlado, psicólogo experto en sectas, contradice esta opinión “hay investigaciones desde los años 90 en EEUU de organismos oficiales como el IRS que demuestran que Scientology es una organización tentacular y que sí existe un vínculo y una pertenencia directa entre Narconon y Cienciología. Pasa también con otras organizaciones satélite de Scientology como Criminon —dedicada a la reinserción de reclusos —o la CCDH – comisión para denunciar los abusos de la psiquiatría– y otras muchas.

“Como toda organización de este tipo, siempre cabe la posibilidad de que recurran a matones. Así que desde que estoy fuera, muy poca gente sabe exactamente dónde vivo” explica al otro lado del teléfono un hombre de voz jovial a quien llamaremos Alfonso*. “Estuve unos 5 años en contacto con Narconon. Me gasté unos 27.000€. Pasé por los centros de Sevilla y Madrid y llegué a ocupar un puesto de cierta responsabilidad en uno de ellos. Había pasado antes por otras terapias que no me habían funcionado, y Narconon prometía un porcentaje de éxito muy alto a través de una política de venta muy agresiva. Una vez llamas para pedir información ya no te dejan en paz, te llaman mil veces a ti o a tu familia asegurándote la curación. Y en ese momento no te hablan de nada mínimamente relacionado con Cienciología”.

Pero, ¿qué le lleva a una persona a recurrir a Narconon? Victoria, nombre figurado también de la madre de un paciente, responde que “esto existe porque el sistema público no funciona. Te imponen una serie de requisitos de ingreso, o te dicen que tienes que esperar un mes, y a veces ese tiempo es una eternidad cuando tu hijo está consumiendo a determinados niveles. Muchas veces también sugieren pasar el síndrome de abstinencia en casa, pero eso en mi caso es durísimo e inasumible, porque ves a tu hijo pasarlo muy mal durante varias semanas. Acabo saliendo yo a comprar para que consuma. En Narconon te llaman cuando ya ha salido de alta, para saber cómo va, y cuando les dices que ha vuelto a recaer te venden cursos de 5000€, que según ellos son infalibles. Te animan a pedir un préstamo si no tienes el dinero. Y en ese momento aceptas, porque es eso, o saber que puede caer muerto en una cuneta. En total me habré gastado en estos programas unos 30000€. Y Narconon no son peores que otros que están en este negocio”.

La particularidad de su programa reside, en primer lugar, en la total ausencia de farmacología ni supervisión médica para pasar el síndrome de abstinencia ni ninguna de las posteriores fases. Sobre este tema Alfonso indica “los fármacos permitidos son los relacionados con otra enfermedad que pueda tener la persona, como algo del corazón o diabetes. Los ansiolíticos, las aspirinas y el paracetamol están prohibidos, pero sí permiten el Ibuprofeno. No hay doctores ni enfermeros. Todos los terapeutas son ex drogodependientes”. El doctor Fernando Caudevilla, considerado uno de los mayores expertos del mundo en temas de drogas, explica “las adicciones son un problema de salud y deben enfocarse desde la ciencia médica. Hay cierta tradición de terapias no guiadas por profesionales, tipo Alcohólicos Anónimos, que a algunas personas puede que le vayan bien. Pero el sistema de Narconón es un delirio extremo”.

En Narconon no se habla de pacientes, sino de estudiantes. Un joven que pasó por el centro de Los Molinos, a quien llamaremos Damián*, relata “empecé a sospechar que el programa era una estafa nada más empezar, en la ‘fase de retirada’. Se trata de pasar ‘a pelo el mono’, sólo con unos compuestos vitamínicos de calcio y magnesio y con las llamadas ‘ayudas de camilla’, que consisten en que un compañero que lleva ingresado más tiempo que tú, un mes por ejemplo, te va poniendo las manos en ciertos puntos del cuerpo, mientras dices gracias. Ellos dicen que estos masajes te ayudan a comunicarte con tu cuerpo y favorecen que la adicción se vaya antes. Son varias veces al día. Durante esa etapa, que puede llegar a durar 3 semanas, estás totalmente aislado, en una casa que no reúne condiciones, sin poder ver la tele ni hacer nada, salvo en el momento de las ‘ayudas de camilla’, que son muchas veces al día y en mi caso acabaron agobiándome mucho. Quería largarme, pero mis padres habían pagado 10.500€ por este programa de tres meses. Estaba mal y todo esto llegó a confundirme aún más”. Para el doctor Caudevilla, “aplicar el mismo sistema para todas las adicciones está completamente fuera de la ciencia. Hay formas de aliviar e impedir que la gente lo pase mal. Y, desde luego, con masajes no se trata un síndrome a opiáceos, somníferos o alcohol. En este último caso, no intervenir ante un delirium tremens puede ser causa de muerte. De la misma manera que, de entrada, no hay que cerrarse a la metadona. Es verdad que no funciona para todo el mundo y no es la panacea, pero tampoco lo peor”.

Rutinas de manipulación mental

Es el inicio de las TR —training routines— que, como apunta el psicólogo Miguel Perlado “constituyen uno de las pilares de Cienciología. Van dedicadas a ir desmontando la personalidad. Hubbard se inspiró en prácticas muy en boga en los 40-50, que van desde el esoterismo y ocultismo, a la hipnosis o el ‘pseudo-orientalismo’. Suelen provocar alucinaciones y trastornos de ansiedad, y, en personas con ciertas patologías, las consecuencias pueden ser graves”. Damián relata “empiezan cuando ya te has instalado en la otra casa, con los demás chicos. Tienes que estar 10 horas al día sentado en una silla, con los ojos cerrados, sin mover ni un solo músculo. En tandas de 2 horas, pero a mí me tuvieron una vez 4 del tirón. Así, dos semanas, todos los días. Después lo mismo otras dos semanas con los ojos abiertos. El dolor de espalda es horroroso, pero les da igual. El siguiente ejercicio se denomina de ‘confrontación’; lo mismo pero frente a otra persona, mirándole fijamente a la cara. Lo pasas muy mal; no te entra ni la risa”.

Muchas de estas prácticas se utilizan también en determinados retiros de mindfulness, por lo que el psicólogo experto en sectas recomienda “informarse muy bien sobre quién imparte esos cursos y desconfiar de quien venda un método que sirva para todo y para todos”.

En estas rutinas también hay un recuerdo para la literatura fantástica a través de una de las versiones reducidas de Alicia en el país de las maravillas “te sientas con el libro entre las piernas, lees un párrafo en voz baja y luego, en voz alta, haces una especie de interpretación. Párrafo a párrafo con el cuento entero, acabas aprendiéndotelo de memoria”. Miguel Perlado aclara el sentido de estos ejercicios “el fundamento está en que la persona vaya obedeciendo pequeñas órdenes aparentemente insignificantes, en un entorno que hace lo mismo. Van infantilizando a la persona hasta llegar a una desconexión con el mundo exterior”. Alfonso explica otro de los TR´s “uno pregunta: ¿Vuelan las aves? y tú respondes: Acuso de Recibo. Vuelan las aves. Así horas y horas. Terminas reventado físicamente, la sensación es como si corrieras una maratón. Al terminar sólo quieres comer y dormir”.

El último ejercicio de estas rutinas consiste, como cuenta Damián en “sujetar un cenicero entre las manos, y gritar, con mucha intensidad ¡Siéntate!,¡Levántate!, mientras lo subes y lo bajas. A tu lado, uno de los educadores te dice al oído voy a fumar una plata o voy a fumarme una pipa de coca o te insultan, para ver si te desconcentras y te equivocas al subir y bajar el cenicero. Sentía que no tenía otra opción. Era hacerlo o sufrir un castigo”.

Al término de estos TR´s, los “estudiantes” inician la fase de la sauna, “4 horas y media diarias, vas entrando y saliendo según vas aguantando, durante un mes. Te dan una vitamina llamada niacina, en la que se pasa de los 100 mlgrs a 5000 mlgrs. Me ha contado de gente que ha muerto en la sauna, yo nunca he visto nada de eso, pero me parece posible, puesto que la persona sólo está acompañada en ese momento por otro compañero; allí no hay médicos trabajando. A veces dicen que va uno. Se trata de alguno que ha estado allí rehabilitándose y a lo mejor llega al acuerdo de pasarse semanalmente, pero no es algo que sea para siempre, ni lo habitual. De hecho tienes que firmar varios consentimientos en los que ante una desgracia, les apartas de toda responsabilidad”, relata Alfonso. Sobre las sesiones en sauna y las vitaminas, el doctor Caudevilla apunta “claramente todo esto forma parte de un delirio; un sistema de creencias que no es científico. En la sauna sólo se elimina agua. Y la niacina es una vitamina hidrosoluble que en este caso no sirve para nada”.

Vejaciones

“Cuando llegué dos chicos habían terminado el programa. Recayeron al poco tiempo y nos enteramos. Y, los monitores, un día delante de todos nosotros dijeron ¡Que se jodan!,¡se lo tienen merecido, porque no lo han hecho bien!”. Te obligan a reprimir tus sentimientos de tristeza; no puedes llorar, ni sentirte mal. Están continuamente pegados a ti para controlarte. Utilizan a la cocinera de ‘chivata’, y están pendientes, durante el horario en el que puedes hablar por teléfono, de las conversaciones con tus padres. Les preocupa que puedas transmitir una imagen negativa del centro, lo que supondría bronca y castigo o expulsión. La bronca te destroza y el castigo normalmente es trabajar, da igual cómo te encuentres ese día. Puede ser en el jardín, o cosas complicadas que impliquen subir al tejado, sin protección adecuada, y, aunque te puedas matar, da la sensación de que ni les importa”, comenta Damián.

Hay un momento clave en el transcurso del programa; la redacción de los overts “te lo mandan cuando ya has pasado por los TR y la sauna. Cuando ya tienes el cerebro ‘amoldadito’. Te dejan un montón de folios para que escribas todo aquello de lo que te avergüenzas desde niño. Acabas escribiendo lo que no has contado a nadie. Normalmente el temor de la gente que ha pasado por Cienciología es que puedan revelar a sus familiares algo de lo ahí escrito y hacerles mucho daño. Luego ellos te dicen cosas de las que has escrito ahí para picarte. La gente normalmente reacciona de dos maneras, o se deprimen, o se cabrean. Si se cabrean la expulsión es inmediata”, detalla Alfonso.

Pero, en este clima tan parecido al del experimento de la cárcel de Standford , el proceso de expulsión no se vive como una liberación. Damián explica “aunque estés deseando irte, hacen a la gente sentirse muy mal. Los monitores les insultan públicamente, les dicen de todo durante un buen rato. Dan un tiempo justo para recoger sus cosas y les echan. Aunque no pueda nadie ir a buscarle”, Alfonso añade “no les importa el esfuerzo que haya podido hacer tu familia para pagarte el programa”. El psicólogo Miguel Perlado califica estas acciones como “maniobras grupales. El punto es que, mediante el escarnio y la presión del grupo, la persona se sienta indigna, que piense que su vida va a ser un desastre. De hecho, muchas veces la persona vuelve suplicando volver a ser admitida”.

La homofobia también se vive en Narconon. Alfonso relata “Cienciología no admite la homosexualidad, creen que es una enfermedad. Sé de un caso de alguien que había hecho varios programas. En Narconon convencieron a su familia de que su problema de adicción no se resolvería hasta que dejase de ser gay. Pagaron 17.000€ por unos cursos en Barcelona impartidos por Cienciología, y, lo último que sé, es que salió de allí con problemas psicológicos muy graves”.

Todo esto sucede en unas instalaciones viejas, con suciedad por todas partes. “En mi época no había lejía, ni para lavar la ropa. Las sábanas y las mantas como de mili”, Damián explica “no hay ni lavavajillas. La sauna está en teoría limpia porque tenemos que limpiarla nosotros. Pero cuando yo llegué y aparté las tablas, había gusanos. Luego está la piscina, al aire libre. Tienes que tirarte obligatoriamente el día de tu graduación, da igual la estación del año. Es el ‘bautismo’ de la secta. Y, cuando me tocó a mí, el agua estaba totalmente sucia, verde-marrón.”

Episodios oscuros

Tres fallecimientos extraños en tan sólo 9 meses durante 2012 en el centro Narconon Arrowhead, Oklahoma , otro centro valorado con excelentes opiniones de usuarios, constituyen el último capítulo truculento de estos programas. Pero en España, la palabra Narconon también ha estado ligada a las páginas de sucesos. En noviembre de 1990, el diario ABC tituló “La secta de la Cienciología utilizó policías para encarcelar a un inocente” . Una lucha de poder entre la gestión de los centros Narconon acabó en una macroredada bajo la instrucción del magistrado José María Vázquez Honrubia. En el proceso se investigó si bajo encargo de la Cienciología, José Villarejo, entonces en excedencia del Cuerpo Nacional de Polícia , habría urdido una trama en la que se manipuló a un drogodependiente para que se declarase culpable de un robo cuya autoría intelectual habría sido falsamente atribuida al dibujante Pedro Lerma “Petrus”, quien habría sido injustamente encarcelado. Una macrocausa en la que el CGPJ abrió diligencias contra Vázquez Honrubia . Por su parte, el comisario Villarejo sería declarado absuelto por el Tribunal Constitucional en el año 2000.

Según fuentes consultadas para la elaboración de este reportaje “Cienciología ejerció una enorme presión hacia todas partes, incluidas víctimas y familiares, para que se retirasen los cargos”.

Este asunto propició unos cuantos cierres de centros Narconon, de los que hoy quedan abiertos en España únicamente dos. Ambos con licencia en regla e inscritos en los registros de actividades sanitarias de la Comunidad de Madrid y la Junta de Andalucía, en las categorías de Medicina General y Atención sanitaria a drogodependientes. Ni siquiera en la sección de Terapia no convencional . Desde la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid aseguran que “Narconon Los Molinos no pertenece a los servicios públicos de atención a drogodependientes y en estos momentos se está estudiando la renovación de la licencia”, mientras que desde la Junta de Andalucía explican que “los centros de Narconon no tienen ningún vínculo con los programas de Atención Sanitaria a la Drogodependencia y las subvenciones públicas”.

Los tratamientos de drogodependencia y las sectas

“Sobre los colectivos en riesgo hay muchísima mafia. El problema empieza cuando las instituciones públicas delegan en este tipo de organizaciones y no hacen ningún tipo de inspección. Operando exactamente igual que Narconon está Dianova, antes llamada El Patriarca, una secta multinacional y multimillonaria; Remar, con más de 60.000 personas trabajando sin ningún tipo de contrato de trabajo ni derechos laborales, a cambio de techo y comida, además de algunos -no todos- grupos evangélicos. Todas estas organizaciones viven de la desintoxicación y mueven beneficios multimillonarios, pero ninguna hace una labor terapéutica” explica Juantxo Domínguez, presidente de la ONG RedUne dedicada a la prevención y asesoramiento ante el abuso psicológico.

Para el doctor Fernando Caudevilla esto se debe a que “los drogodependientes no interesan al sistema sanitario, en parte porque las adicciones siguen considerándose un problema moral y no de salud. Lo que hay es una red asistencial paralela al área de salud pública, mal financiada, que funciona de manera distinta en cada comunidad autónoma”.

Por este motivo, el riesgo de ir de secta en secta es alto. Damián, que pasó después por una asociación evangélica, lo cuenta: “Narconon me perjudicó mucho más de lo que me ayudó. A la salida tuve una recaída brutal, volví a consumir en unas cantidades que casi me provocan la muerte. En cuanto pude, busqué otro centro en el que rehabilitarme. Encontré uno de nombre Betel. De nuevo se trataba de otra secta encubierta, esta vez evangélica. Allí llegué a comer comida de la basura”.

Otra de las claves está en que estamos ante organizaciones transnacionales, que se manejan en el ámbito del marketing y la comunicación corporativa como cualquier multinacional del sector consumo; con infinidad de sociedades pantalla que les sirven tanto para ir captando adeptos como para obtener jugosas subvenciones de instituciones públicas. “Crean organizaciones dentro de la suya con las que son capaces de transmitir una imagen totalmente ficticia. Por ejemplo, Humana, con la red de tiendas y recogida de ropa de segunda mano. Van presentando un dossier en ayuntamientos e instituciones públicas de los que consiguen financiación. Pero luego a nadie se le ocurre indagar acerca de qué es Humana exactamente: una organización considerada criminal en muchos países, investigada por el FBI, y que forma parte de la secta Tvind, cuyos dirigentes están en busca y captura por la Interpol”, explica el presidente de RedUne.

Las posibilidades de recurrir ante la ley están llenas de obstáculos, de entrada porque, como señala Juantxo Domínguez, “en cuanto uno decide salirse, estas organizaciones tienen un proceder de mafia. Con llamadas en tono amenazante para que la gente no hable y obstaculizando a la persona al máximo para que no pueda hacer su vida fuera. Y esto ocurre porque en España no se ha trabajado este tema a nivel legal”.

En este sentido, el abogado penalista Carlos Bardavío, socio director del despacho Bardavío Abogados, afirma que “falta un delito específico en el Código Penal en el que se reconozca la manipulación mental o persuasión coercitiva. Algo que sí sucede en Francia, donde ha sido posible denunciar y condenar a este tipo de organizaciones sectarias. Máxime cuando en los últimos treinta años se ha avanzado lo suficiente en el campo de la psicología como para poder probar determinadas dinámicas tanto de persuasión psicológica como de control social. El hecho de que este delito no esté tipificado implica que, en los tribunales, haya que ir por otras vías del Código Penal, como proselitismo ilícito, coacciones, lesiones psicológicas o asociación ilícita. Hasta la fecha, en España, tanto Cienciología como otros grupos han ganado siempre en los tribunales por no estar reconocida en el Código Penal la manipulación mental”, concluye Bardavío.

La Iglesia de la Cienciología y el marketing 2.0

Mucho antes de que a nadie se le ocurriese promover posgrados de marketing digital, la Iglesia de la Cienciología ya había entendido que la supervivencia de su negocio iba a estar en la reputación online. Fue a principios de los 90 cuando desde la institución se empezó a contribuir entre sus adeptos el uso de todas las herramientas digitales disponibles para promover los comentarios positivos en el ciberespacio e intentar silenciar y eliminar los negativos.

Una guerra con muchas victorias para los partidarios de Dianética, quienes dedicaron gran parte de su arsenal a intentar influir en los resultados de Google y a retirar miles de vídeos críticos en YouTube, aludiendo a temas de copyright. Esto echó leña al fuego del debate sobre la censura y falta de libertad de expresión en la red, y cristalizó en una de las primeras ofensivas del colectivo Anonymous, Project Chanology (2008), una serie de protestas online de gran alcance contra Scientology.

Tal vez este sea el motivo principal de la cantidad de comentarios y opiniones positivas de los centros españoles de Narconon. Juantxo Domínguez, presidente de RedUne, lo aclara: “tienen muchísima presencia en blogs, redes sociales, páginas de opiniones o vídeos de YouTube, áreas en las que las sectas se han ido copiando las tácticas. Cada vez que vemos algo propagandístico en internet de alguno de estos grupos coercitivos escribimos un comentario de alerta, pero o lo borran o lo tapan con otros comentarios. Creemos que es importante que las empresas de internet sean conscientes de este problema y se habilite algún tipo de vía, ya sea técnica o legal, para que podamos hacer una labor de prevención de abuso sectário en internet.”

De momento, a juzgar por el panorama, habrá que hacer caso al consejo de Gnomo en la película Big Stan: “aléjate de los Cienciólogos. Primero te comen el coco, y después te ponen un pleito”. Y, en cuanto a los graves sucesos que ocurren en los centros de Narconon, la pelota está en el tejado de los poderes públicos.