Así es cómo las sectas captan y retienen a sus devotos

By |2016-04-07T16:36:39+00:007 abril, 2016|Fenómeno sectario|

VICE NEWS (España), María Altimira, 7.04.2016

Las más extravagantes y peligrosas hablan de extraterrestres, predicen el fin del mundo, promueven el suicidio y hasta sacrifican a supuestos anticristos reencarnados en hombres, pero no todas las sectas son tan macabras y temibles como lo fueron, al menos en los 90, grupos como Aum Shinrikyo o Las puertas del cielo en EEUU.

En España, donde no existen casos probados de sectas que hayan cometido o inducido a cometer delitos de sangre, las denuncias contra estos grupos coercitivos suelen basarse en acusaciones por estafa, abuso psicológico y agresiones físicas y/o sexuales. De hecho, el abuso sexual es la piedra angular, junto con las acusaciones por blanqueo dinero, del juicio abierto este miércoles contra la secta de los miguelianos en Galicia.

Con todo, en el terreno de las sospechas hay casos que, de ser verdad, resultarían escalofriantes. Un buen ejemplo de ello es la presunta implicación del grupo de los gnósticos en el asesinato de un bebé en la gallega Santiago de Compostela el pasado mes de agosto.

Cuando hablamos de sectas, sin embargo, los métodos de captación y retención suelen ser los mismos. En todas estas agrupaciones, caracterizadas por un culto entorno a un líder espiritual y ciegamente venerado, la manipulación psicológica y la generación de fuertes dependencias emocionales y financieras, la captación suele hacerse en un momento de debilidad.

“Son momentos difíciles como después de una ruptura sentimental, un cambio de ciudad o el duelo por la muerte de alguien”, explica a VICE News Omar Saldaña, investigador del departamento de Psicología Social de la Universidad de Barcelona (UB).

Saldaña forma parte de un equipo de investigación que también cuenta con profesionales de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y de la Universidad de Málaga y que ha puesto en marcha un estudio sobre las víctimas de las sectas en España y Latinoamérica.

“En España existen al menos entorno a unas 200 sectas”, asegura a VICE News Miguel Perlado, psicoterapeuta y coautor de publicaciones especializadas como “Abuso psicológico grupal y sectas destructivas”.

La Conferencia Episcopal Española cifró, hace poco más de un año, en unas 300.000, las personas que forman parte de este tipo de grupos de tamiz religioso en España. Con la crisis, aseguró Luis Santamaría del Río, sacerdote diocesano de Zamora y consultor para las Sectas de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales, han crecido mucho. En este sentido, Santamaría advirtió que estas organizaciones constituyen un peligroso “caldo de cultivo”.

Estos grupos, según Perlado, están experimentando un proceso de atomización.

“Cada vez hay más y más pequeños que, a veces, son la ramificación de otros o que simplemente cambian de nombre. Muchos atraen a los jóvenes con ofertas de retiros espirituales o ejercicios de meditación”, explica el psicoterapeuta.

Además, sostiene, están las sectas con una mayor presencia y estructura como la de la Cienciología, los Legionarios de Cristo — que forman parte de la iglesia católica — o los Testigos de Jehová. Sobre todos ellos Saldaña ha recibido reportes acusatorios de supuestas víctimas. Así mismo ha sucedido respecto del Opus Dei — prelatura personal de la iglesia católica —, de la secta del Camino Neocatecumenal, de Los Legionarios de Cristo o de Nueva Acrópolis.

“De las más de 500 personas que han participado voluntaria y anónimamente en un cuestionario, elaborado para realizar el estudio, 300 relatan casos de maltrato psicológico y otros, de agresiones sexuales y físicas, como castigos o golpes”, explica Saldaña.

El investigador asegura que el abuso o maltrato psicológico se perpetra a través del “aislamiento respecto de sus amigos o familiares [que no son miembros de la comunidad], la humillación, la explotación del sentimiento de culpa y el control de la vida personal de la víctima, de su tiempo, de sus relaciones y de su dinero”, explica Saldaña en base a los reportes recibidos.

“Cuando salen, están aterrorizados, temen las represalias, el rechazo, que hagan públicas sus confesiones”, sostiene Perlado, quien ha atendido a muchos exmiembros de este de agrupaciones.

Juantxu Domínguez, presidente de la RedUne, una organización sin ánimo de lucro que lucha por la dignidad de las víctimas de organizaciones sectarias, aporta una lectura más política. “En Europa, España es una isla para las sectas, porque aquí nunca se ha hecho un trabajo preventivo ni un abordaje adecuado en términos policiales, judiciales y legislativos”, asegura a VICE News.