JESÚS ARIAS – Granada – 23/03/1999

Una mujer de Granada, madre de cinco hijos, cuya custodia le fue retirada por la Junta de Andalucía al considerar que se encontraban en una situación de “alto riesgo”, aceptó ayer desvincularse de la fundación Escuela de Solidaridad a cambio de convivir con ellos en una entidad colaboradora reconocida por Asuntos Sociales. La Junta tiene fundadas sospechas sobre el funcionamiento de la Escuela de Solidaridad, contra la que se han presentado una docena de denuncias. Asuntos Sociales mantendrá las medidas de desamparo, adoptada por la negativa de la mujer a seguir los programas de atención social, aunque permitirá la convicencia entre los niños y su madre.

La delegada explicó ayer, que la actuación de la Junta se produjo después de que el área de servicios sociales comunitarios del Ayuntamiento de Granada diera cuenta de que los hijos de Almudena G. se encontraban en situación de “alto riesgo” por la falta de atenciones. “No era una situación nueva”, señaló Sánchez, “sino que viene produciéndose desde hace ya dos años”.

Almudena G. había sido acogida por la fundación Escuela de Solidaridad, un colectivo que, aunque oficialmente reconocido, carece de los requisitos necesarios para atender a los niños. La mujer se encontraba viviendo en un centro de Escuela de Solidaridad cuando una denuncia informando que los niños, de entre seis meses y nueve años, vivían ahora peor que antes motivó la actuación inmediata de la Junta, que se hizo con la custodia y se la retiró a la madre. “Nosotros le exigimos a la mujer”, explicó Sánchez, “que firmara un documento en el que se comprometía a realizarse un examen médico, a mantener las condiciones higiénico-sanitarias en el hogar, a que los niños fuesen al colegio y a que se pusiera a buscar empleo, pero ella se negó”.

El pasado jueves, cuando la Junta se hizo con la custodia de los niños, diez miembros de Escuela de Solidaridad acamparon en Puerta Real, el centro de Granada, y se declararon en huelga de hambre. La versión de este colectivo es que la actuación de la Junta carece de motivo alguno, puesto que la fundación había acogido a la mujer. El colectivo exigía la “libertad para los niños detenidos”.

La delegada de Asuntos Sociales arremetió ayer contra esta fundación, de la que dijo que “no está autorizada” para hacerse cargo de los pequeños. “Esos señores”, añadió, “se han dedicado además a llevar a la familia a las televisiones para montar espectáculos circenses”. Sánchez informó que contra Escuela de Solidaridad se ha interpuesto más de una docena de denuncias ante la fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) por el estado de abandono en que mantienen a los niños que acogen sin permiso. “Y eso son malos tratos”, precisó. “Esa fundación actúa en realidad como una secta y está engañando a los granadinos”. La delegada agregó que algunos de sus miembros habían sido expulsados de otras asociaciones.